El fiscal acusa de explotar a inmigrantes al responsable del bar de Araca

El restaurante de la base militar de Araca, a las afueras de Vitoria, estuvo regentado por un hostelero a cuyas órdenes trabajaban inmigrantes ilegales, sin permisos ni contratos, en jornadas de hasta 15 horas diarias por sueldos de 100.000 pesetas. La Fiscalía imputa a J.M.G. un delito contra los derechos de los trabajadores por el que le pide dos años y medio de prisión en el juicio que comienza hoy.

El acusado es un empresario de 45 años, administrador único de la empresa Julisu S.L., que regentaba una cafetería y un restaurante, además de la concesión de la base de Araca y de un conocido club de tenis vitoriano. El Ministerio Público asegura que para desarrollar estas actividades contactó con cuatro inmigrantes suramericanos, aunque sabía que carecían de permisos de trabajo.

Uno de los inmigrantes trabajó para el acusado de octubre de 2000 a mayo de 2001 como camarero en Araca con una jornada de 12 horas de lunes a domingo, descansando un fin de semana de cada 15 por 125.000 pesetas al mes.

Los otros tres empleados trabajaron en fechas similares, con jornadas de hasta 15 horas por entre 90.000 y 120.000 pesetas, sin contratos de trabajo, ni Seguridad Social, ni los descansos reglamentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 25 de marzo de 2003.

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