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Nicholas Nixon capta con su cámara "la realidad y el momento"

El fotógrafo estadounidense publica en un libro sus series personales y cotidianas

El fotógrafo norteamericano Nicholas Nixon (Detroit, 1947) quiere compaginar el formalismo y la perfección de las imágenes de los clásicos, como Walker Evans, y la inmediatez de un Cartier Bresson, sus primeros maestros. "La foto es testimonio y mi vida; con la cámara retrato la realidad, lo que está pasando y en ese momento", declaró ayer durante un viaje rápido a España, con escala en Barcelona y el Prado, para presentar un libro sobre su obra.

Nixon inicia la colección Maestros de la Fotografía, que publica Tf. Editores, de Madrid (www.tfeditores.com), con la dirección de Carlos Gollonet y diseño de Ernesto Aparicio. La intención es presentar fotógrafos que "con su obra original e innovadora han contribuido a transformar la fotografía como medio de expresión artística". Los próximos títulos estarán dedicados a Edward Weston, Harry Callahan, William Eggleston y Richard Misrach.

"Ver más allá de lo que representa la imagen" es la mirada de Nixon como fotógrafo. El centenar de obras que incluye el libro ocupa desde los años setenta el interés por los asuntos y personas cercanos. El trabajo en serie pasa por las vistas de Boston y Nueva York, los porches con las gentes de los alrededores de Boston y Cambridge, los ancianos en residencias, las hermanas Brown (entre ellas su mujer, que registra desde 1975), las tomas familiares (sus hijos Sam y Neil), los enfermos de sida (de los años ochenta, "el más devastador y significativo asunto social y médico de nuestro tiempo") y las más recientes sobre las parejas.

Las ideas

"No preparo las escenas de grupos, ocurre y disparo, tras crear un clima de confianza", declara Nixon. "Al principio eran tomas de las ciudades donde aparecían las personas como unos pequeños puntos. Después fui evolucionando y las gentes adquirieron toda la importancia. Yo parto de un proceso de trabajo diario y las ideas surgen en este ambiente. Así se han desarrollado los proyectos, salvo el de los enfermos de sida, que lo hice por convicción, por hacer algo de lucha contra la enfermedad, que después me lleva a conocer el proceso de envejecimiento, de pérdida de la vida. En otros casos, como las hermanas Brown, juega más lo divertido".

Nixon trabaja en la actualidad en el tema de parejas y nuevas series de arquitectura y de interiores. "No me interesan los edificios, sino la ciudad". Formado en la literatura inglesa y las bellas artes, identifica la fotografía con las palabras de la literatura, sin entrar en la valoración artística de unas imágenes que proceden desde la publicidad hasta el periodismo.

En tiempos de guerra, Nixon confiesa que apenas ve la televisión. "No me fío de lo que me presenta mi Gobierno. Los medios no sacan un punto de vista crítico, ya que se considera de antipatriotas".

Siempre saca las fotos en blanco y negro, con cámaras 8 por 10, con un negativo que positiva al mismo tamaño, donde "es posible verlo todo". "Intento todos los años el color, pero el proceso no me acaba de convencer, ya que no es tan bueno como un cuadro. La tecnología digital hará las fotos en color más rápidas y más sensuales". Sus obras se vieron en 1990 en el palacio de la Virreina de Barcelona, y en 2004 viajarán por cuatro centros españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2003