Las dudas cercan la gala de los Oscar

La Academia de Hollywood niega los rumores sobre la cancelación, pero admite posibles cambios

Hollywood se divide. Mientras buena parte de actores y cineastas convocan llamamientos por la paz, los organizadores de la 75ª edición de los Oscar -de espaldas a la gravedad de los acontecimientos internacionales- aseguran que, de momento, todo sigue adelante para que hoy se celebre su gran fiesta. El presidente de la Academia, Frank Pierson, y el productor de la ceremonia, Gil Cates, convocaron el viernes a los periodistas frente al teatro Kodak. Bajo la sombra de dos oscars gigantes de cartón piedra, Pierson y Cates negaron los insistentes rumores de un posible retraso de la ceremonia y reivindicaron una fiesta que "ensalza los valores de la cultura estadounidense". "En un momento como éste", dijo Frank Pierson, "en que Estados Unidos, la cultura estadounidense y sus valores son atacados en todo el mundo, creemos que es más importante que nunca hacer honor a nuestros logros. Siempre hemos seguido adelante y ahora no es diferente. Durante la Segunda Guerra Mundial, la de Corea, la de Vietnam y en los disturbios de los sesenta y setenta".

Se habla, y la Academia lo niega, de que la gala se celebre pero no se retransmita en directo

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Gil Cates, más precavido, añadió que la situación actual es una "montaña rusa" y sólo hasta hoy por la mañana (por la tarde en España) se sabrá con absoluta certeza que los planes de esta 75ª edición siguen tal y cómo están previstos. "Si la cadena ABC y la Academia deciden posponer la gala, algo que sinceramente dudo mucho que llegue a suceder, veremos lo que hacemos". "De momento no tenemos indicaciones de la Casa Blanca, creo que tienen cosas más importantes en las que ocuparse", añadió, en un tono rijoso y profundamente desafortunado, el productor de la ceremonia. "Ahí dentro", continuó señalando al teatro, "sigue trabajando sin descanso nuestra gente. Steve Martin, nuestro anfitrión, prepara un guión genial, tendremos las actuaciones de Caetano Veloso, Catherine Zeta-Jones y Queen Latifah. Y, para conmemorar este 75º aniversario, vendrán muchas de las grandes estrellas de nuestra historia".

Cates admitió que actores como Will Smith o Angelina Jolie han declinado presentar este año premios porque, según sus propios comunicados, se sentirían "incómodos". Peter Jackson, director de El señor de los anillos: las dos torres, también ha devuelto su entrada. Sobre el rumor de que Nicole Kidman (favorita junto a Julianne Moore para el Oscar a la mejor actriz de este año) ha anunciado su ausencia fue rotundo: "Eso es absolutamente falso". "Cada año", añadió Cates, "se producen, por una razón o por otra, una serie de bajas en la lista de invitados. Este año no es diferente".

Lo único que sí es diferente este año es que, a pocas horas de la ceremonia, nadie habla ni de películas ni de las sucias campañas para arrebatarse las estatuillas. Chicago, dirigida por Rob Marshal; Gangs of New York, de Martin Scorsese; Las horas, de Stephen Daldry; El pianista, de Roman Polanski, y El señor de los anillos: las dos torres, de Peter Jackson, se disputan el Oscar a la mejor película de este año. Chicago, con 13 candidaturas, y Gangs of New York, con 10, parten como favoritas. En las últimas semanas el musical de Rob Marshall ha ganado terreno en las apuestas al violento relato de Scorsese, como Julianne Moore (candidata como mejor actriz y mejor actriz de reparto) podría arrebatar a Nicole Kidman un oscar que parecía seguro para la australiana. Daniel Day-Lewis sigue encabezando las quinielas para el mejor actor por su trabajo en Gangs of New York. El actor británico, que ya logró un oscar por Mi pie izquierdo, se las verá con una vaca sagrada de Hollywood, Jack Nicholson, cuyo recital en A propósito de Schmidt podría proporcionarle su cuarto oscar. Michael Caine, por El americano impasible, y Adrien Brody, por El pianista, les siguen de cerca. Mientras que las posibilidades de Nicolas Cage (El ladrón de orquídeas) parecen lejanas. También podría ser una noche histórica para el cine español si Pedro Almodóvar (candidato al mejor director y mejor guión original) logra alguna de las dos estatuillas. Muchos le dan como favorito en el Oscar al mejor guión, y Antonio Banderas, en una entrevista reciente, ha ido más lejos diciendo que puede ganar ambos.

Pero la mayor incógnita no es cuál será el filme ganador, sino qué ocurrirá con la ceremonia y durante la ceremonia. Se habla, y la Academia lo niega, de que la gala se celebre pero no se retransmita en directo. Se habla también de interrupciones durante los premios de menor repercusión para emitir flases informativos sobre la guerra, y se habla, en algunos corrillos, de fórmulas sutiles para poder cortar la emisión según les convenga a sus programadores. Se insiste sin descanso en la seguridad que rodeará a la ceremonia (el gobernador de California, Gray Davis, se ha sumado a la infraestructura policial y ha ofrecido a la Guardia Nacional como una nueva protección), pero la verdadera cuestión no es lo que ocurrirá en unas calles blindadas, sino qué ocurrirá en el escenario de esta agitada 75ª edición de los Oscar y si finalmente se escucha el "no a la guerra" de sus ilustres invitados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de marzo de 2003.

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