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La policía de Belgrado detiene a la viuda del caudillo ultra Arkan

Kostunica pide un Gobierno de concentración para detener a los asesinos de Djindjic

El ex presidente de Yugoslavia Vojislav Kostunica, que se quedó sin trabajo tras la creación del nuevo Estado de Serbia y Montenegro, continúa su lucha política contra los herederos de su gran rival, el primer ministro asesinado Zoran Djindjic. Por otro lado, la policía detuvo ayer a la viuda del caudillo ultranacionalista Arkan y descubrió que La Rata, el sospechoso del asesinato de Djindjic, está relacionado con Marko Milosevic, hijo del dirigente juzgado en La Haya.

El odio cainita entre los dos protagonistas de la caída del régimen despótico de Slobodan Milosevic, el ex presidente de Yugoslavia Vojislav Kostunica y Zoran Djindjic, se prolongará más allá de la muerte del primer ministro de Serbia, asesinado el pasado día 12. Los sucesores de Djindjic han rechazado, en términos muy peyorativos, las propuestas de Kostunica para afrontar la crisis derivada de la muerte de Djindjic.

Kostunica critica el estado de excepción implantado a raíz del atentado y se pregunta por qué no se adoptó la medida tras la tentativa de matar a Djindjic con un camión el pasado 21 de febrero. Ayer declaró: "Nosotros habíamos advertido en varias ocasiones a los largo de los dos años pasados del peligro de la criminalidad organizada, pero el Gobierno se burlaba de nosotros". Zoran Zivkovic, de 42 años, designado por el DS para suceder a Djindjic como primer ministro, declaró que se mantendrá el estado de excepción hasta culminar la investigación del atentado, y estimó que esto podría durar hasta finales de abril.

Sostiene Kostunica que sólo un Gobierno de concentración nacional será capaz de "encontrar a los asesinos, cerrar el camino al crimen organizado y reforzar las instituciones del país". Zivkovic y su partido rechazan de forma categórica esta propuesta que consideran retrotrae la situación en Serbia a antes del 5 de octubre, fecha del derrumbe del régimen de Milosevic. Además, creen los herederos de Djindjic que no se pueden sentar en los mismos bancos con los que crearon el clima de linchamiento que alimentó el asesinato y calificaron de "indecente" y de "husmear en la basura" la propuesta de un Gobierno de concentración.

Para que no falte nada, otra propuesta de Kostunica, celebrar elecciones anticipadas en Serbia, es para los del DS como mentarle el agua bendita al diablo. Zivkovic y su partido consideran que la Oposición Democrática de Serbia (DOS) cuenta con mayoría en el Parlamento de Serbia y no ven motivo para adelantar las elecciones, previstas para finales del año que viene. Teme, sin duda, el nuevo Gobierno que Kostunica pueda con su arrastre electoral barrerlos del poder en Serbia.

Mientras tanto, la persecución contra los sospechosos del magnicidio continúa de forma espectacular. Ayer le tocó el turno a la mansión de Ceca, viuda del criminal Arkan, cuyo lugarteniente Milorad Lukovic, alias Legión, es el principal sospechoso y el hombre más buscado. La policía entró en la mansión fastuosa y con estética de jefe mafioso, situada al borde del barrio residencial de Dedinje, junto al estadio del Estrella Roja. Tras reducir a los guardaespaldas de Ceca, algunos medios informaron de la detención del ama de casa. Se sospecha que Ceca dio cobijo a Legión.

Entre los casi 400 detenidos figura el llamado La Rata, del que ha salido a relucir que era un amigo de Marko, el hijo de Milosevic, quien le había dejado en custodia al huir del país una parte de su parque automovilístico, con un Ferrari incluido. Algunas dificultades han impedido a la policía culminar la demolición del edificio del clan mafioso en el barrio de Zemun. Se nota que la mafia construye con solidez. Varias cargas explosivas no han conseguido todavía derrribar del todo el edificio de cuatro plantas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de marzo de 2003