El PNV hará "todo lo posible" para que haya listas de Batasuna

Los nacionalistas firman su coalición y recalcan que persiguen la autodeterminación

Los presidentes del PNV y de EA, Xabier Arzalluz y Begoña Errazti, respectivamente, firmaron ayer en Bilbao un pacto de coalición de cara a los comicios de mayo, que incluye como objetivo la autodeterminación. Arzalluz dijo que su partido hará "todo lo posible" para que Batasuna no quede excluida del proceso electoral y abogó por acceder a la unidad de acción que les reclama el nacionalismo radical si desaparece el "obstáculo real", la violencia.

El PNV y Eusko Alkartasuna revalidaron su compromiso de impulsar la autodeterminación, objetivo expreso de su pacto para las próximas elecciones municipales y que ya figuró en su acuerdo para las autonómicas de 2001. En un acto al que asistieron cargos internos e institucionales de ambos partidos, Arzalluz y Errazti estamparon su firma en un documento que recoge un acuerdo de negociación azarosa hasta el final, y que incluso al día siguiente de su cierre fue calificado de "chapuza" por el presidente del PNV. "A ver si nos sale bien", dijo ayer lacónicamente Arzalluz, después de atribuir a la coalición "una misión realmente patriótica".

Durante el acto, el líder peneuvista avanzó un paso más sobre la "ayuda moral" prometida a Batasuna ante sus dificultades para concurrir a las elecciones y dijo que el PNV hará "todo lo posible" para que la formación independentista no quede excluida de los comicios. Pero ni él ni otras fuentes consultadas en su partido ofrecieron más precisiones. Fuentes de la Ejecutiva de EA negaron que ambas formaciones estén barajando acciones concretas, como avalar con firmas agrupaciones de electores de los radicales o prestarles candidatos. "Queremos que puedan ir, pero no hay más", dijo el secretario general de Eusko Alkartasuna, Gorka Knörr. El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, advirtió luego a Arzalluz de que "la justicia le pondrá en su sitio" si insiste en "ayudar y apoyar a Batasuna".

Arzalluz manifestó que el "real obstáculo" para la unidad de acción de los nacionalistas es la violencia, y agregó: "Le respondo a Martxelo [Otamendi, director de Egunkaria] que, en la medida que pueda, también debe denunciar que se deben acabar las pistolas, que están fuera del tiempo; de tal forma que volvamos a decir a Aznar que aquí el único amante de las armas es Aznar y no uno u otro nacionalista vasco radical".

PNV y EA comparecerán juntos en las elecciones en 102 muncipios de Euskadi (22 en Álava, 31 en Vizcaya y 49 de Guipúzcoa), que agrupan a más del 80% de la población de la comunidad autónoma. En Navarra presentarán listas conjuntas en sólo ocho ayuntamientos, entre ellos el de Pamplona. El ámbito territorial del pacto es muy superior al de 1999, ya que entonces la coalición abarcó 66 municipios. El acuerdo se extiende también, igual que hace cuatro años, a las Juntas Generales (parlamentos provinciales) de las tres provincias vascas y al Parlamento navarro.

En 1999, la experiencia no fue exitosa, ya que PNV y EA tuvieron peores resultados juntos que en la anterior ocasión, por separado. El acuerdo ha sido laborioso y se ha retrasado un año, desde que el PNV empezó a urgir a sus socios para renovar el pacto. Los peneuvistas perseguían un acuerdo global, que EA rechazaba. Dos rupturas de las negociaciones requirieron la intervención del lehendakari, Juan José Ibarretxe, para reanudar el diálogo.

Para Ibarretxe, la coalición es imprescindible para tratar de repetir los buenos resultados de las elecciones de 2001 e impulsar su plan soberanista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de marzo de 2003.

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