El Salón del Cómic de Granada sobrevive a la retirada de ayudas

La octava edición del Salón Internacional del Cómic de Granada se ha celebrado este año sin ningún tipo de ayuda institucional tras la polémica, tachada de "absurda" por los organizadores del certamen, que originó la gala inaugural del pasado año cuando el director de cine Juanma Bajo Ulloa realizó un montaje humorístico en torno a los atentados del 11-S y el uso de burkas afganos por parte de unos actores porno. El certamen, que esperaba la asistencia de unas 15.000 personas, se ha trasladado este año al Palacio de Congresos de Granada y contó con la presencia, entre otros, de Bajo Ulloa y el actor Santiago Segura.

El Salón del Cómic, uno de los más importantes del país y con una enorme proyección internacional, como demuestra la participación, este año, de autores de cómic japoneses y estadounidenses, ha podido salir a flote en su octava edición gracias exclusivamente a la inversión de los propios organizadores, después de que el Ayuntamiento de Granada, la Diputación y la Junta de Andalucía, habituales patrocinadores de otras ediciones, se retiraran por su rechazo a la mencionada gala.El director del certamen, Alejandro Casasola, señaló que la edición de este año "es más pobre, pero más digna, y es un éxito el sólo hecho de que se celebre". "Por falta de fondos", añadió, "hemos descendido en cantidad de participantes y visitantes, pero no en calidad".

El salón, que se inauguró el pasado día 6 y concluyó ayer, ha contado este año con un presupuesto de 120.000 euros (20 millones de pesetas) y con 31 mostradores en donde las editoriales expusieron sus últimos lanzamientos, además de un taller para enseñar al público a dibujar cómic y un nuevo espacio dedicado a las vídeo-consolas. También se pudieron adquirirse en él los últimos lanzamientos de DVD de manga japonés.

Colectivo Chapapote

El certamen ha servido estos días para que se presente de manera oficial el Colectivo Chapapote, un grupo de dibujantes de cómic de todo el país que han centrado su creación en denunciar lo ocurrido con la crisis del Prestige. Tras su presentación en Granada, el colectivo, una especie de brazo humorístico de la plataforma Nunca Máis, lo hará en La Coruña.

El salón rinde este año homenaje a Albert Monteys, dibujante de la revista El jueves, que se desplazó hasta Granada para estar presente en el certamen. Del mismo modo lo han hecho el actor y director Santiago Segura y Juanma Bajo Ulloa, participantes en la mesa redonda: Cultura democrática: la postura de los intelectuales ante la censura y la guerra. El lema de No a la guerra ha sido precisamente el elegido este año para la celebración del certamen.

La octava edición se ha caracterizado también por una presencia masiva de visitantes y dibujantes japoneses, como Mitsuo Shindo, autor de Candy, candy. La Embajada de Japón abrió un mostrador para divulgar la cultura del país en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de marzo de 2003.

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