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China inicia la renovación política más ordenada de su historia

Se abre la Asamblea Nacional que debe sancionar el relevo generacional

Con cientos de banderas rojas al viento, policías de paisano en las calles de la capital y militares con fusiles delante de algunas embajadas, China inició ayer la primera sesión de la X Asamblea Nacional Popular (APN), el órgano legislativo que deberá sancionar en los próximos días el relevo generacional de los dirigentes gubernamentales. Hu Jintao, de 60 años, sustituirá a Jiang Zemin, de 76, en la presidencia de un país volcado en el desarrollo económico y acosado por las crecientes desigualdades sociales. El primer ministro, Zhu Rongji, dijo ayer que la prioridad del nuevo Gobierno será llevar el bienestar a los cientos de millones de ciudadanos que dos décadas de reformas han olvidado en el camino.

La llegada de Hu Jintao forma parte del proceso de transferencia de poder que se inició el pasado noviembre durante la celebración del XVI Congreso del Partido Comunista, en el que Hu reemplazó a Jiang como secretario general del partido. Se trata del relevo de líderes más ordenado que se ha producido en China desde que Mao Zedong fundara la República Popular en 1949.

Entre los dirigentes que pasarán a la historia, unos más respetados que otros, están el propio Zhu Rongji, de 74 años, que se prevé sea sustituido por su protegido Wen Jiabao, de 60. También dejará su puesto el jefe del Parlamento, Li Peng, considerado uno de los principales responsables de la masacre de Tiananmen en 1989. Su probable sustituto será Wu Bangguo, de 61 años, aliado de Jiang Zemin, que se prevé conserve la presidencia de la poderosa Comisión Militar. El Parlamento, que se limitará a sancionar los cambios decididos previamente por el partido, nombrará nuevos ministros y ratificará la remodelación del organigrama ministerial, que verá reducido el número de carteras de 29 a 21. La Asamblea Nacional Popular, que durará hasta el próximo día 18, celebra una sesión anual y se renueva cada cinco años.

Desigualdades sociales

Zhu, impulsor de las profundas reformas económicas que han acompañado la entrada del país en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y uno de los políticos más populares, dijo que la prioridad del nuevo equipo será reducir las desigualdades sociales. Con los sucesores tomando buena nota de sus palabras, Zhu Rongji pidió extender la prosperidad en el campo, crear más trabajo y construir una red de asistencia social para los pobres. "La prioridad de nuestro trabajo debe ser continuar desarrollando la agricultura", afirmó, en su informe final, ante los cerca de 3.000 delegados reunidos en el imponente Gran Palacio del Pueblo.

Las autoridades consideran que el malestar entre los cerca de 800 millones de campesinos, que sufren exceso de impuestos, y los millones de trabajadores en paro hace peligrar los avances que ha experimentado el país en los últimos años y puede suponer una amenaza para el partido.

Hu Jintao ya ha dicho que su principal objetivo será reducir las desigualdades generadas por el salto del país al capitalismo. "Si no cambiamos las condiciones, éstas reducirán el entusiasmo de los campesinos por producir, minarán las bases de la agricultura e incluso amenazarán la economía nacional", dijo Zhu. El primer ministro saliente insistió en la necesidad de proseguir las reformas económicas, cerrar las empresas ineficientes y abrir más los mercados a la competencia extranjera, con una economía que deberá crecer un 7% este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de marzo de 2003