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La Confederación del Ebro rebaja por razones de seguridad el nivel de los pantanos alaveses

El Consorcio de Aguas bilbaíno se queda solo en su intención de mantener intactas las cotas

La Confederación Hidrográfica del Ebro tomó ayer la decisión urgente y provisional de rebajar el nivel del pantano alavés de Ullíbarri-Gamboa como medida para evitar nuevas inundaciones en el cauce del río Zadorra. Esta determinación unilateral se adoptó ante la falta de unanimidad en la comisión que ayer reunió en Zaragoza a las instituciones y entidades directamente relacionadas con los embalses del Zadorra. La única que no quería asumir el acuerdo era el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia. La solución, en cambio, satisface a las instituciones alavesas.

La cota de desembalse del pantano permanecía sin variación desde 1992, tras la gran sequía vivida en el País Vasco a principios de la década pasada. Ahora, después de las inundaciones registradas hace un mes en Vitoria y sus alrededores, se han rebajado. Se trata del nivel a partir del cual se pueden abrir las compuertas. Ha pasado de 545,52 metros (sobre el nivel del mar) a 544,85 metros, es decir, 67 centímetros menos. Ello significa que el pantano ya no sobrepasará el 80%, aproximadamente, de su capacidad. De esta forma, habrá un margen de maniobra cuando se produzcan importantes lluvias o deshielos. Ahora mismo, Ullíbarri-Gamboa se encuentra al 88% de su volumen. Con esta nueva medida, habrá que seguir arrojando agua al río durante un par de semanas más, a un ritmo moderado, entre 10 y 15 metros cúbicos por segundo.

La medida no es definitiva, pero apunta una clara línea por parte de la Confederación Hidrográfica, la institución que tiene la última palabra cuando no hay posibilidad de acuerdo entre todas las instituciones. A la reunión de ayer de la Comisión de Desembalse, celebrada en Zaragoza, asistieron representantes del Consorcio de Aguas, Amvisa (la sociedad municipal que gestiona el agua en Vitoria), el Ministerio de Agricultura, los regantes y la propia Confederación.

Vitoria llevó una propuesta de rebajar el nivel del pantano para evitar nuevas riadas y se apoyó en un informe que ya presentó hace dos semanas en la Mesa del Zadorra, un organismo presidido por el Gobierno vasco. Si la capacidad total del sistema del Zadorra se sitúa en 180 hectómetros cúbicos y la cota de desembalse estaba fijada hasta ahora en 160 para marzo, el Ayuntamiento de Vitoria pidió que se rebajara a 142. El Consorcio defendió la postura contraria: llevar la cota hasta 180, el límite de capacidad de los pantanos.

Según comentaron ayer el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, y su concejal de Medio Ambiente y presidente de Amvisa, José Antonio Pizarro, la Confederación Hidrográfica partió de la base de que la prioridad está en garantizar la seguridad para la población de la zona de Vitoria. Todos los demás representantes estuvieron de acuerdo, pero el Consorcio sólo estaba dispuesto a rebajar sus pretensiones con una condición: que Amvisa ponga a su disposición el agua de los acuíferos. Vitoria se niega a ello por motivos ecológicos, salvo en casos de emergencia.

Ante la falta de un consenso, la Confederación del Ebro tomó la decisión de rebajar de inmediato la cota de desembalse, o de seguridad. Mañana se hará efectiva. La medida es provisional y servirá durante este mes. Para tomar una medida definitiva habrá que esperar primero a una reunión de la junta de explotación, el día 18, en la que se resolverá sobre la otra curva, la de garantía. Ésta es la que determina el punto mínimo donde debe estar el nivel del pantano para garantizar el suministro al millón de consumidores del área de Bilbao metropolitano y de Álava. Esa curva siempre se sitúa por debajo de la cota de seguridad.

Tras esa reunión, se celebrará otra de la comisión de desembalse, probablemente a final de mes. Allí se tomará la decisión definitiva, aunque la cifra adoptada ayer por la Confederación ya apunta que se mantendrá esta línea. Alonso consideró la reunión de ayer "un éxito" para las tesis del Ayuntamiento y agradeció su apoyo al Gobierno vasco. El consejero de Medio Ambiente, Sabin Intxaurraga, se mostró ayer partidario de "bajar la curva de garantía", lo mismo que pide Vitoria.

Por otra parte, la comisión de personas afectadas por las últimas inundaciones en Navarra criticó ayer a la Confederación del Ebro por no haber hecho "nada de nada", le acusó de "dejación e incompetencia" y reclamó más ayudas para paliar los daños. El colectivo alertó del riesgo de nuevas inundaciones por el elevado nivel de los ríos y convocó para el día 13 una concentración ante el Parlamento foral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2003