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AMENAZA DE GUERRA | Debate en Roma

El Parlamento de Italia acepta el documento de la UE sobre Irak

Berlusconi logra su aprobación con la oposición en contra

El Parlamento italiano aprobó ayer sin los votos opositores una resolución sobre la crisis de Irak, que calca prácticamente el documento consensuado el lunes por la UE. Fue presentada por el Gobierno de Silvio Berlusoni, que copió, así, la estrategia parlamentaria de José María Aznar. El Olivo votó en contra, no tanto por un desacuerdo profundo con el texto como por falta de "confianza" en el Ejecutivo.

El primer ministro, Silvio Berlusconi, lamentó la "incomprensión" de los opositores y confesó haber advertido al presidente de EE UU, George W. Bush, sobre los peligros del "aislamiento". Y añadió: "Italia está trabajando todavía para conseguir el exilio de Sadam Hussein. La mediación está en curso en diversos países, uno de los cuales es árabe. Italia tiene informados a EE UU y a la UE".

Senadores y diputados votaron tres resoluciones diferentes y un par de mociones. Sólo salió adelante la apoyada por el Gobierno, que accedió, al menos, a incluir en ella el compromiso de consultar al Parlamento cualquier nueva decisión sobre un futuro desenlace de la crisis.

En cuanto a la opción del exilio, el ministro de Exteriores, Franco Frattini, declaró que el viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, la ha descartado.

En su intervención, Berlusconi se mostró como un convencido pacifista, partidario de explorar hasta el "margen de maniobra" que todavía hay para lograr el desarme de Irak sin recurrir a la fuerza, que debe ser, añadió, "el último recurso". "La señal que debe salir de este Parlamento", dijo, "es que Italia es favorable a la paz, pero no a la rendición". Aun así, añadió: "El objetivo es el desarme de Irak y Estados Unidos no estará solo en su empresa de impedir la proliferación de armas de destrucción masiva", aseguró.

Preguntado por algunos representantes de la oposición sobre el alcance de la frase, el líder italiano, puntualizó que su Gobierno "ha autorizado, de acuerdo con los tratados confirmados por todos los Ejecutivos italianos, las medidas indispensables para consentir, desde el punto de vista logístico, la presión militar sobre Irak".

Los portavoces de la oposición coincidieron en acusar al primer ministro de desarrollar una política exterior de continuos "zig zag" en lo que a la crisis iraquí se refiere. Berlusconi se defendió asegurando: "Somos leales a Estados Unidos, no súbditos", y desafió a sus interlocutores a encontrar algún ejemplo de su pretendida movilidad dialéctica. Dario Franceschini, portavoz de La Margarita (minicoalición que agrupa a tres partidos centristas), le tomó la palabra sacando a colación las distintas posiciones mantenidas por Berlusconi respecto a la necesidad o no de una segunda resolución de la ONU. Un total de cuatro opiniones diferentes en el plazo de una semana, según Franceschini. Con el resultado, añadió, "de que ni siquiera haciendo la media de estas posiciones se puede llegar a saber cuál es la verdadera opinión del primer ministro".

La posición de Berlusconi ha encontrado el respaldo explícito del presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, que en una carta agradeció al primer ministro la línea del Ejecutivo tendente a resolver la crisis por la vía diplomática, según Ciampi. Respaldo que ha causado perplejidad a la oposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 2003