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OPINIÓN DEL LECTOR

Concurso de traslados

Pronto publicará la Consejería de Educación las plazas vacantes para el concurso de traslados de enseñanza primaria y secundaria. E inmediatamente seremos miles los docentes en toda Andalucía que nos sentiremos decepcionados un año más ante la falta de vacantes. Desde hace varios cursos venimos comprobando con desesperación que se amortizan las plazas de los que se van o se jubilan y que no salen a concurso más que una parte de las plazas de cada centro de nueva inauguración. Con la precariedad que esto supone para consolidar equipos de trabajo en los centros.

Mi carta quiere llamar la atención sobre un hecho que cada curso se hace más patente: las reivindicaciones del profesorado interino se han ganado a expensas de los derechos del profesorado que tiene la oposición aprobada. Las plazas a las que legítimamente aspiramos no salen a concurso ni se cubren las resultas porque hay que dejar plazas en los centros para cumplir los acuerdos con el profesorado interino. Ahora mismo los intereses de los que hemos aprobado la oposición en primaria y en secundaria chocan frontalmente con los que no quieren aprobarla por muy fácil que se la pongan. Los sindicatos nos han abandonado porque los profesores y maestros definitivos somos un colectivo muy resignado que no montamos la bronca.

A todos nos encanta tener el puesto de trabajo cerca de nuestra casa pero la educación debe llegar a los lugares más recónditos. Y parece justo -y así lo entendemos los que aprobamos la oposición- que haya que empezar por abajo y vayas cumpliendo tus aspiraciones con el tiempo. Pero nuestra situación actual no es justa.

Me parece una estupenda noticia que la Junta quiera convocar más de 4.000 plazas de primaria a oposición este año. Debe hacer lo mismo con secundaria el año que viene y que todas esas plazas reviertan inmediatamente en el concurso de traslados. El SADI anuncia movilizaciones. Se confirma lo que muchos pensamos: no quieren estabilidad laboral ni igualdad de condiciones sino un trato de privilegio. Propongo que nos movilicemos para exigir que salgan todas las vacantes a concurso de traslado. Es legal y nos lo merecemos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003