Discrepancias de los testigos en el juicio contra un cura por abuso sexual a menores

Testigos de la defensa y de la acusación discreparon ayer en el juicio de la Audiencia Provincial de Pontevedra contra E. R. F., ex párroco de Baredo, para quien el fiscal pide 50 años de cárcel por 12 delitos de abuso sexual cometidos contra seis chicos.

Los padres de las supuestas víctimas declararon ayer haber percibido cambios en el comportamiento de los muchachos después de los días en que supuestamente sucedieron los abusos. Esta actitud se acompañaba de reticencias a ejercer de monaguillos (habían empezado a serlo, aclararon, por iniciativa propia) y con un empeoramiento de los resultados escolares. Un tío de uno de los menores explicó que se había enterado de todo a través de otro chico del pueblo y que, cuando se lo comunicó a su hermana y a su cuñado, ambos chicos estaban presentes y se mostraron "avergonzados y decaídos".

Otros dos jóvenes que habían sido monaguillos negaron haber tenido problema alguno con el párroco. Señalaron que los denunciantes eran "problemáticos" y se tomaban "demasiadas confianzas" con el sacerdote, a quien calificaron de "buena persona".

Cuatro de los chicos se habían quedado alguna vez a dormir en la casa rectoral con permiso de sus padres.

Tanto la acusación privada como la fiscalía hacen responsable civil subsidiario al obispado de la diócesis de Tui-Vigo. La defensa solicita la libre absolución, al negar la existencia de delito.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción