OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
i

El Ayuntamiento, en Cibeles

Va a hacer cien años que dos arquitectos recién titulados, Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, concebían un proyecto de rara, sobresaliente importancia para un Madrid que empezaba a ser metrópoli: el Palacio de Comunicaciones, en la entonces plaza de Castelar -hoy de Cibeles-. Para celebrar este aniversario los candidatos de los dos principales partidos a la alcaldía de Madrid, Ruiz-Gallardón y Jiménez, parecen haberse puesto de acuerdo en despojar a este edificio de su razón de ser funcional -lo que, en este caso, no es poco- y convertirlo en flamante sede para el nuevo Ayuntamiento de la ciudad.

Lo privilegiado del enclave y lo espectacular de la arquitectura nos explican el porqué de los muchos novios que este edificio parece tener (creo recordar que también se hablaba de que Borrell quería instalar ahí el Ministerio de Obras Públicas...); pero sería deseable no precipitarse ni enredarse con la ofertas electorales, máxime cuando el Ayuntamiento ha promovido, con gran aparato, el concurso para el Plan Especial del eje Prado-Recoletos, actualmente en proceso de redacción y que debiera, por tanto, contemplar tales propuestas.

Se cuenta que Trotski, al pasar por Madrid y descubrir Correos, lo nombró con un tropo ingenioso y próximo a la greguería: "Catedral de Nuestra Señora de las Comunicaciones". ¡Tiene algo de catedral, sí, este proyecto!; pero no de catedral religiosa, sino de catedral del progreso, de aquel progreso que empezaba a conocer la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 02 de febrero de 2003.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50