Argentina se compromete ante el FMI a subir tarifas y reformar la banca

El Gobierno recibe los primeros 1.027 millones de dólares del préstamo

El Gobierno argentino dio a conocer ayer los términos precisos del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la carta de intención del pacto, Argentina deberá compensar a los bancos privados por los costes de la pesificación, reformar la banca pública y aumentar las tarifas de los servicios públicos. El FMI envió ayer a Argentina los primeros 1.027 millones de dólares como parte del préstamo de 2.990 millones.

La deuda pública de Argentina, que se redujo en 2002 a causa de la devaluación de la moneda y de la conversión a pesos de obligaciones contraídas a la paridad "uno a uno" con el dólar que imponía la Ley de Convertibilidad, aumentará de 114.000 a más de 150.000 millones de dólares en junio de 2003, un 150% del PIB, tras el pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Gobierno se comprometió, de acuerdo con los términos de la carta de intención aprobada el viernes por el fondo, a emitir nuevos títulos de deuda para compensar a los bancos afectados por la "pesificación asimétrica" (obligados a cobrar en pesos los créditos y a devolver ahorros en dólares), a asumir pasivos de las provincias y a cancelar diversas deudas contraídas en los últimos años.

La letra pequeña de las obligaciones asumidas con el FMI están ya en la página de Internet del Ministerio de Economía. Argentina logró retrasar un año los vencimientos de deuda con los organismos multilaterales hasta el 31 de agosto por 3.812 millones de dólares a una tasa de interés del 6,6% anual, y a plazos de entre tres y cinco años, otros 2.990 millones de dólares a una tasa del 3,5%. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, admitió que "la falta de consenso político" con los partidos y candidatos que se postulan a las elecciones generales convocadas para el próximo 27 de abril impidió acordar un programa de mayor alcance.

Lavagna corrigió la meta de crecimiento, de entre el 2% y el 3% según las previsiones pactadas con el FMI, y la estimó en el 3,5%. La inflación calculada es del 35% para este año y se espera que caiga al 5% en 2004. Aun cuando no se prevén nuevos impuestos, se completarán las reformas para reducir la evasión. Las provincias deberán dejar de emitir bonos que circulan como moneda y se comprometen a contribuir con el 0,4% de aumento del superávit primario al PIB.

Auditorías

Según Lavagna, "no hay obligaciones de carácter estructural" que afecten a la banca pública, pero en el Memorando de políticas económicas presentado al FMI, el Gobierno argentino anuncia el comienzo de "la reforma de los tres bancos públicos". El próximo 26 de febrero se contratará a una auditora para controlar las operaciones y los gastos de esos bancos, y realizar además una "revisión estratégica" que incluye "decisiones sobre capitalización a través de la emisión pública de acciones". Mientras tanto, el Gobierno argentino redujo a un millón de pesos, menos de 300.000 euros, los montos máximos de los créditos que otorgan el Banco de la Nación y el de la provincia de Buenos Aires. Los bancos privados serán compensados con bonos de deuda por 17.000 millones de pesos, unos 5.000 millones de dólares, por los depósitos a plazo atrapados en el llamado corralón y que tuvieron que devolver en dólares.

El ministro de Economía aseguró que el FMI no reclamó el aumento de las tarifas de los servicios públicos y que "no hay un compromiso cuantitativo" al respecto. El Gobierno postergó la aplicación por decreto de los aumentos en gas y electricidad ante las demandas presentadas por los consumidores. La semana próxima llegarán a Buenos Aires los técnicos del FMI y del Banco Mundial encargados de "revisar" los contratos y controlar los balances de las empresas para sugerir luego el aumento de tarifas.

Lavagna anunció también que la semana próxima se reunirá en Washington con los representantes de los principales acreedores privados para comenzar a discutir una quita sustancial en el capital y los nuevos plazos de pagos de una parte de la deuda, calculada en unos 53.000 millones de dólares. Por su parte, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, se reunirá con los comités de acreedores en Europa y Japón. El presidente argentino había estimado en un 70% el nivel de quita de la deuda privada que Argentina necesita para poder cumplir con el pago de lo que resta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de enero de 2003.

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