Un terremoto causa 26 muertos en México y desata el pánico en la capital

El país revive el desastre de 1985, cuando un seísmo dejó más de 10.000 víctimas

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"Las lámparas de la sala se mecían de un lado a otro y una sillita que está en el comedor se arrastraba sobre el piso de madera", detalló una vecina del barrio capitalino de Tlatelolco, que batió todas las marcas de velocidad en salir a la calle. "Todo tronaba, y antes de que algo pasara bajé las escaleras. Son cinco pisos y bajé en dos minutos".

El temblor provocó apagones y balanceo de edificios y medio centenar de personas fueron atendidas con ataques de nervios. Cientos lloraban sin saber qué hacer en aceras y jardines y se negaban a volver a casa, según el recuento de los equipos de socorro.

El epicentro se localizó 500 kilómetros al oeste de la capital mexicana, sobre el Pacífico y frente al balneario de Manzanillo, en el Estado de Colima. En esa población, algunos turistas desquiciados saltaron de los balcones de primeros y hasta segundos pisos. El mayor número de muertos se localizó en el centro de la capital del Estado del mismo nombre, donde la mayor parte de sus 150.000 habitantes durmió al raso. Numerosas viviendas de desplomaron y las grietas de muchos edificios aconsejan su demolición, según los expertos. "No tenemos medicinas, no tenemos nada. Lo único que tenemos es puro teléfono", dijo una voluntaria de la Cruz Roja. "Hay mucha gente histérica, o sea, están muy, muy asustados".

Cortes de luz, interrupciones telefónicas, choques emocionales graves y algunos derrumbes menores fueron las consecuencias en el Distrito Federal. "No tenemos hasta este momento reporte de ninguna construcción que se hubiese desplomado ni ningún lesionado directo por el seísmo", informó el jefe policial de Ciudad de México, Marcelo Ebrard. Las avenidas de algunos barrios llegaron a colapsarse al detenerse el tráfico rodado mientras duraron las trepidaciones y el pánico.

El poderoso terremoto derrumbó decenas de casas y se sintió en 11 de los 31 Estados de México. El servicio sismológico nacional estableció la magnitud del seísmo en 7,6, pero el Servicio Geológico de Estados Unidos calculó que había sido de 7,8. "Debido a las dimensiones del terremoto y su escasa profundidad, prevemos daños importantes", informó Butch Kinerney, portavoz del Servicio Geológico norteamericano.

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Las autoridades evalúan el castigo sufrido por el Estado de Colima, todavía sin electricidad ni teléfono ayer en buena parte de su territorio. Las imágenes de televisión de la capital del Estado exhibían montones de escombros de paredes derrumbadas y automóviles aplastados por ladrillos y cascotes. El movimiento telúrico atrapó a muchos dentro de ascensores.

La agencia France Presse informa de que, con las primeras luces del día, los equipos de salvamento intentaban rescatar a posibles víctimas bajo los escombros y de evaluar los daños materiales. Según las primeras estimaciones, los grandes edificios no parecían haber sufrido daños. Los afectados son construcciones viejas de mala calidad.

Una residente del Estado de Colima contempla los restos de su casa tras el terremoto.
Una residente del Estado de Colima contempla los restos de su casa tras el terremoto.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de enero de 2003.

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