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Las micosis son el gran riesgo de los pacientes con cáncer de sangre

Si en los años ochenta la principal complicación infecciosa de los pacientes con cáncer hematológico (leucemias y linfomas) estaba originada por bacterias gram-negativas y en los noventa por bacterias gram-positivas, en el nuevo siglo los principales microorganismos responsables son los hongos, y especialmente los del género Candida y Aspergillus.

Las micosis o infecciones por hongos, que se ceban particularmente en los pacientes con tumores de la sangre y, en general, en todos aquellos enfermos con inmunosupresión, pueden alcanzar una mortalidad de hasta el 90% de los casos. Así lo está demostrando la práctica clínica actual y los estudios de autopsia pos-mortem, según José María Fernández Rañada, jefe de hematología del hospital universitario de la Princesa, de Madrid.

Las infecciones por hongos causan una mortalidad del 90% en los inmunodeprimidos

"La mayor complicación del enfermo con cáncer hematológico", explica, "es la infección de etiología multifactorial. Los nuevos tratamientos nos permiten aumentar la supervivencia de este paciente, pero a costa en muchos casos de inducir una iatrogenia, que se traduce en un grave deterioro del sistema inmunológico. Esto le hace especialmente vulnerable a las infecciones y, en los últimos años, sobre todo a las fúngicas".

La denominada neutropenia significa que hay un descenso muy importante de neutrófilos, un subgrupo de células blancas de la sangre directamente implicadas en la respuesta inmune o de defensa del organismo. Si un paciente presenta una neutropenia inferior a 500 neutrófilos por milímetro cúbico de sangre se encuentra en claro riesgo de contraer una infección por hongos.

La propia gravedad de la leucemia o del linfoma, unida a la agresividad de ciertos procedimientos terapéuticos (quimioterapia, radioterapia, trasplante de médula ósea) convierten a este paciente, según Fernández Rañada, en susceptible de contraer micosis sistémicas o generalizadas por los hongos del género Candida y Aspergillus.

Esta afirmación es compartida por José Mensa, experto en enfermedades infecciosas del hospital Clínico y Provincial de Barcelona: "Aunque en los hospitales existen cámaras aislantes para los pacientes hematológicos y con graves problemas de inmunosupresión, éstos son trasladados a veces a otras instancias para ser sometidos a pruebas. Pese a que van debidamente protegidos, los hongos Candida y Aspergillus son ambientales y ubicuos y atacan fácilmente a los enfermos cuyo sistema inmunológico está comprometido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de enero de 2003