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TELEFONÍA

Vodafone engancha a Internet los portátiles de sus usuarios mediante una conexión móvil GPRS

Las líneas de los teléfonos móviles se están convirtiendo en algo más que un canal para encauzar conversaciones. Mensajes multimedia corren de un teléfono a otro gracias a la tecnología GPRS (Global Packet Relay System). Ahora se podrá cargar con la oficina a todas partes o navegar con el portátil desde el bar. La operadora Vodafone lanza un servicio que permite tener el portátil conectado en todo momento a la red de la empresa o a Internet a través de GPRS.

Una conexión de 44 Kilobits, el ancho de banda de una conexión doméstica a Internet, permite acceder a la red empresarial y consultar el correo interno o echar un vistazo y descargarse un archivo personal del ordenador de la empresa aunque se esté a kilómetros de distancia, o bien conectarse a Internet, con la única condición de tener cobertura móvil. El GPRS permite mantener abierta la conexión en todo momento ya que sólo se factura por los datos transmitidos.

La tecnología no es nueva, y de hecho se utiliza desde hace algún tiempo, basta una tarjeta Pccard y una conexión inalámbrica. Los responsables de la compañía señalan como principal virtud de Vodafone Remote Access la facilidad de instalación de su software y la cobertura que la empresa ofrece en los 28 países en los que tiene desplegados sus servicios.

"Es una conexión transparente, como si estuvieras en tu oficina aunque andes por ahí en cualquier parte", señala Juan José de Juan, de Vodafone. El sistema consiste en una tarjeta PCcard, una tarjeta SIM y un disco compacto para la instalación del software. Se instala en unos minutos. Y es compatible, según la compañía, con cualquier portátil y sistema operativo. Una vez instalado basta con tener cobertura móvil para entrar en la Red y comenzar a navegar.

De momento la tarjeta SIM sólo permite la transferencia de datos -no se puede utilizar en un teléfono para hablar- pero la intención es que se utilice la misma cuenta para el teléfono y la conexión del ordenador.

El servicio está pensado sobre todo para trabajadores por libre. En un primer momento, la tarifa será de 15 euros mensuales por un tráfico de 15 megabytes (ya sean datos enviados o recibidos). Si se sobrepasa el límite de información transferida se cobrará un euro por cada megabyte más. El cupo de 15 megas mensuales es suficiente para enviar varios documentos de texto al día así como recibir y enviar correo.

Vodafone Remote Access se lanza en seis países europeos, Alemania, Francia, Italia, Holanda, Suecia y España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de enero de 2003