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González reforma la cúpula del BBVA por tercera vez desde la fusión en octubre de 1999

El banco prejubila a cuatro directores generales y reduce de 14 a 12 miembros el comité directivo

Francisco González, presidente único del BBVA desde hace un año, ha presentado el nuevo esquema directivo que desea para el banco. El Consejo de Administración, convocado ayer de urgencia, aprobó una amplia reorganización de la estructura directiva, que incluye la prejubilación de cuatro directores generales y el mantenimiento de un cuidado equilibrio sobre los antiguos bancos de procedencia. La nueva estructura reduce de 14 a 12 el comité de dirección y fusiona dos divisiones. El banco justificó el cambio, el tercero desde la fusión en octubre de 1999, " para hacer frente a los nuevos retos y oportunidades del sector".

El BBVA sigue adelgazando su estructura de mando. El 21 de diciembre de 2001, el BBVA afirmó que cerraba la crisis que vivía la entidad por el escándalo de las cuentas secretas reduciendo el número de altos cargos de 21 a 14 en total. Acababan de dimitir, por esa circunstancia, Emilio Ybarra, presidente, y Pedro Luis Uriarte, vicepresidente y consejero delegado. José Ignacio Goirigolzarri fue nombrado consejero delegado.

Los hechos han demostrado que aquel esquema no era el deseado por Francisco González y en la noche del miércoles lo reformó a su medida para someterlo ayer a la aprobación del consejo. El presidente afirmó que la reducción del comité directivo se debe "a la necesidad de hacer frente a los nuevos retos y oportunidades del sector, con una mayor aproximación a las demandas de la sociedad a la industria financiera". La estrategia del banco no cambia: banca comercial en España; México junto al resto de América Latina y, por último, los negocios mayoristas.

La mayor transformación es que las áreas de negocio, dependientes del consejero delegado, pasan de seis a sólo tres: desaparece México (queda unificada con América Latina); gestión de activos y banca privada (se incluye en banca comercial), y el grupo industrial e inmobiliario, que se reparte entre banca mayorista y la división financiera. Los tres responsables de estas divisiones pertenecen al antiguo BBV, mientras que los de áreas de apoyo proceden de Argentaria en su mayoría.

27 prejubilaciones

Según el banco, este esquema pretende dotar al grupo "de una estructura más ágil, con una mayor autonomía de las áreas de negocio y una mayor orientación a las necesidades presentes y futuras de la sociedad y del negocio". La profundidad de la reforma, en cualquier caso, viene marcada por los datos: la prejubilación afecta a 27 altos cargos, de los cuales cuatro son directores generales; cambian de funciones unos sesenta ejecutivos de su cúpula (de subdirectores generales adjuntos hasta el presidente), que queda formada por unas 190 personas tras haberse reducido en torno al 15%.

Hace un año se prejubilaron los altos cargos con más de 53 años. Ahora el rasero se ha bajado hasta los 50 años "para aplicar la misma política que en el resto de la plantilla", según fuentes del banco.

Los directores generales prejubilados, que se mantendrán como consejeros en empresas participadas, son: José Antonio Fernández Rivero (53 años), responsable de sistemas, compras y servicios centrales. Rivero ocupó este mismo cargo en Argentaria. Tras Goirigolzarri, era el ejecutivo de mayor rango, ya que perteneció al selecto comité de grupo, formado por seis personas, que hasta abril de 2001 dirigía el mismo. El área de medios pasará, en parte, a Ignacio Sánchez-Asiaín, que se ocupaba de la banca privada y gestión de activos.

Gregorio Villalabeitia es el director general más joven de los prejubilados, con 51 años. Era el responsable del grupo industrial e inmobiliario. También fue director general en Argentaria, a donde llegó del antiguo Vizcaya, al igual que Rivero, y fue consejero delegado de Caja Postal. Es consejero del BBVA en Telefónica, Repsol e Iberia, en alguno de los cuales continuará representando al banco.

José Fonollosa (52 años), responsable de América Latina, es otro histórico del banco, procedente del BBV. Ha demostrado gran capacidad de adaptación, ya que desde 1999 se ha ocupado del área financiera, la banca en Europa y, por último, en América Latina.

Antonio Ortega, ejecutivo originario del BBV, fue nombrado director general en junio de 2002, responsable de Recursos Humanos y Calidad.

Los dos directores generales que se incorporan al comité directivo son José Sevilla, responsable de intervención general, auditoría interna y cumplimiento normativo, y Manuel González Cid, director general financiero. Entre los ejecutivos que salen reforzados están Vitalino Nafría, que se ocupará de toda América Latina; Ángel Cano, que completa su carrera profesional al asumir los recursos humanos; José María Abril, que se reafirma y aumenta sus funciones en el área de banca mayorista, y Julio López, que incorpora banca privada a la banca comercial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de enero de 2003