Grandes directores de Hollywood pelean por llevar al cine a Alejandro Magno

Oliver Stone, Ridley Scott, Scorsese y Luhrmann se disputan la figura del emperador

Conquistador, sanguinario, bisexual, una figura legendaria que se alza por encima de los mortales, ése es Alejandro Magno, al menos a los ojos de Hollywood, que ha encontrado en el emperador de la antigua Grecia a su próximo héroe de acción, un nombre que ha encandilado a la industria pero que ha dividido a sus principales directores, todos ellos disputándose el honor de ser el primero en llevar esta leyenda a la pantalla. Baz Luhrmann, Oliver Stone, Martin Scorsese, Mel Gibson, Ridley Scott y el mexicano Alfonso Arau son algunos de los que han expresado su interés en este hombre, que, como todo héroe, murió a los 33 años después de haber dejado su huella por todo el mundo.

"Estamos hablando de un joven al que su padre entrenó con el Obi-Wan Kenobi de su época, Aristóteles, y que acabó conquistando más que cualquier otro antes o después de su época", ha resumido Luhrmann, director de Moulin Rouge, para justificar su atracción a un proyecto que coincide con el apetito épico que el éxito de Gladiator despertó en la industria.

Muchos son los que buscan ahora inspiración en los grandes de la historia para intentar aumentar la ya pingüe taquilla de Hollywood. Ahí están Gladiator 2, nada amedrentada por el hecho de que el personaje central de la cinta muere en el original, o Las cruzadas, proyecto de Paul Verhoeven que Ridley Scott está considerando mientras dirige otro épico como Tripoli. Además está Troy, una recopilación de las historias contadas por Homero en La Odisea o La Iliada, donde Brad Pitt será Aquiles a las órdenes de Wolfgang Petersen, o Hannibal, nada que ver con el caníbal de Lecter, sino con el líder cartaginense que tendrá a Vin Diesel como protagonista. Pero ninguno como Alejandro Magno, hijo de Philipo El Grande, en el que están puestas todas las miradas de Hollywood no sólo por la talla del personaje, sino por el tamaño de su presupuesto, que ronda los 150 millones de dólares.

La principal batalla está entre Luhrmann y Stone, después de que ambos se hayan despegado en su carrera del resto de los contendientes. De hecho Gibson abandonó su proyectada miniserie para HBO sobre Alejandro Magno cuando la cadena de televisión le pidió que, al igual que hizo Tom Hanks con From the Earth to the Moon, dirigiera uno o dos episodios en esta saga. En el caso de Scorsese, su interés por Alejandro Magno con Leonardo DiCaprio como protagonista se trasladó a la biografía de Howard Hughes, también con DiCaprio de protagonista.

Superar obstáculos

De hecho fue en ese momento cuando Luhrmann aprovechó para aglutinar en su filme varios de los otros proyectos que rondaban por Hollywood sobre Alejandro Magno y el filme que comenzará a rodar este año, ya aprobado con un presupuesto de 150 millones de dólares, estará basado en el desarrollo de guión que hizo Ridley Scott con el productor Dino de Laurentiis, contará con Scorsese como productor ejecutivo y ha heredado a DiCaprio como protagonista. O ésa es la versión oficial. "Mi intención es ir adelante con el proyecto, pero tienen que coincidir muchas cosas", resume DiCaprio algo más realista ante los obstáculos que aún le quedan por superar al filme, entre ellos el reciente cambio de distribuidoras que trasladó el proyecto de manos de Fox y Universal a las de DreamWorks y Universal, con lo que ello implica de nuevas interferencias artísticas, como el supuesto gran interés que ha tomado Steven Spielberg en esta gran producción.

Siguiendo el guión de Ted Tally (El silencio de los corderos) basado en la novela de Valerio Manfredi, Luhrmann tiene a su favor la oferta del rey de Marruecos de 5.000 soldados y 1.500 jinetes dispuestos a colaborar en las escenas de masas que se rodarían en Marruecos, donde De Laurentiis tiene proyectado su nuevo estudio. Sin embargo, nuevas ofertas de Jordania igualmente excitantes y donde Spielberg rodó El imperio del Sol y partes de Indiana Jones pueden cambiar los planes originales de una cinta que esperaba comenzar su rodaje en la primavera y que ahora podría retrasar hasta el otoño.

Eso si el proyecto de Oliver Stone, que muchos habían dado por muerto, no aprovecha ahora la ventaja. Su obsesión de los últimos siete años con Alejandro Magno, para el que en su tiempo pensó en Tom Cruise, ha encontrado financiación en su acuerdo de distribución con Intermedia y Warner Bross y a su actor en Colin Farrell. "Oliver ha presentado el primer borrador de su guión y ha hecho una prueba increíble con Colin Farrell", indicó a la prensa el presidente de producción de Intermedia Basil Iwanyk. Tras buscar exteriores en India y España, el rodaje tendría lugar en Marruecos y, si las cosas siguen así, quizá pudiera adelantarse al proyecto de Luhrmann. "Yo hablé con él hace muchos años y no sabría decir con exactitud lo que ocurre con ese proyecto, pero por lo que a mí concierne, el de Baz es el que va para adelante", destacó un DiCaprio evasivo, mucho más interesado en que se pueda confirmar la noticia de Nicole Kidman para el papel de Olympia, la madre de Alejandro Magno, en su versión.

Pese a la pugna por hacerse con la gloria de Alejandro Magno, este cruento personaje de la historia, héroe disputado entre griegos y macedonios, tan sólo ha visto su rostro en dos ocasiones en la gran pantalla, una de ellas en un filme mudo de Hollywood y en la versión de 1956 protagonizada por Richard Burton, además de estar presente en un filme de Theo Angelopoulos. Ahora las visiones de Luhrmann y de Stone serán diametralmente opuestas, la primera descrita como un drama psicológico centrado en la historia de un hijo dispuesto a vengar la muerte de su padre ("Alejandro es el Hamlet del mundo clásico", ha declarado Luhrmann) y la segunda en torno a las conspiraciones que rodearon la vida y muerte del conquistador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 06 de enero de 2003.

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