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EL DESEQUILIBRIO DEMOGRÁFICO ESPAÑOL

Los pensionistas superan a los cotizantes en Ourense, la provincia más despoblada

El desequilibrio demográfico pasa factura. En Ourense, la provincia española que más porcentaje de población ha perdido en las últimas dos décadas, el número de pensiones supera con creces al de cotizantes. De los 338.446 habitantes, 100.996 contribuyen a la Seguridad Social. Ésta abona 110.345 pensiones (la mayoría, de jubilación), según La Región. El Ministerio de Trabajo rechazó confirmar a EL PAÍS ese dato, según el cual Ourense quedaría lejos de la media española: 2,39 afiliados por pensionista. A esta situación se ha llegado merced al cóctel de la despoblación: emigración, baja natalidad y envejecimiento.

- Emigración. Entre 1981 y 2001, la única provincia interior gallega ha perdido el 21,3% de sus habitantes, mientras España ganaba el 8,4%, según el Instituto Nacional de Estadística. Los orensanos aún emigran, aunque ya no al extranjero. De la aldea hacia la capital comarcal o provincial a la más próspera costa de Galicia o al resto de España.

- Empleo público y clientelismo. La mayoría sale en busca de trabajo, escaso en la provincia. La agricultura ha dejado de ser la principal fuente de empleo: en 1975 se dedicaban a ella 125.340 personas, y en 1999, sólo 33.219. Ahora el sector servicios provee la mitad de los puestos laborales. En esta área pujante, la Administración pública "es el primer empleador de la provincia", según recoge el Plan Estratégico Ourense 2010, encargado por la diputación. Esta dependencia del empleo público es una fuente de clientelismo político, denuncian el Bloque Nacionalista Galego y el PSG-PSOE.

- Natalidad bajo mínimos. Los jóvenes que se resisten al éxodo son poco prolíficos. El promedio de hijos por mujer fértil en Ourense (0,81 el año 2000) es muy inferior a la media nacional (1,23 ese año) y es incluso inferior al de la comunidad menos fecunda (Asturias, 0,85).

- Envejecimiento acelerado. Con esos elementos, el envejecimiento está servido. Y es rápido. En 1981, los ciudadanos de 65 o más años suponían el 16% de la población de Ourense. En 2000 alcanzaban el 26,8%. En ese lapso, los menores de 20 años descendieron del 26,4% al 16,3%, según los datos del Instituto Galego de Estatística. A la vista del panorama demográfico, hasta el delegado de la Agencia Tributaria en Ourense, Luis Emilio Sánchez Seco, ha lanzado una voz de alarma. "Es una provincia que está envejeciendo peligrosamente, lo que puede influir en el número de declaraciones", ha afirmado a la prensa local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de diciembre de 2002