EL LEGADO DE UN GRAN MAESTRO DE LA POESÍA

Caballero de otoño

Viene, se sienta entre nosotros,

y nadie sabe quién será,

ni por qué cuando dice nubes

nos llenamos de eternidad.

Nos habla con palabras graves

y se desprenden al hablar

de su cabeza secas hojas

que en el viento vienen y van.

Jugamos con su barba fría.

Nos deja frutos. Torna a andar

con pasos lentos y seguros

como si no tuviera edad.

Él se despide. ¡Adiós! Nosotros

sentimos ganas de llorar.

Poema del libro Tierra sin nosotros, publicado por primera vez en 1947 en Proel

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de diciembre de 2002.