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UGT acusa a Trabajo de desviar extranjeros al cupo de temporeros

El Estado evita así la puesta en marcha de políticas de integración

El Gobierno concedió permisos de temporada a 35 trabajadores extranjeros en 1999; en el primer semestre de este año, expidió 9.146. En sólo cuatro años, el número se ha multiplicado por 300. ¿Por qué? Según UGT, el Ejecutivo desvía interesadamente a inmigrantes con derecho a empleos de larga duración hacia el cupo de temporeros. El Ministerio de Trabajo rechaza la interpretación del sindicato.

En el contingente de extranjeros que este año podrían venir a trabajar en España, el Gobierno incluyó 10.000 puestos de larga duración y 21.195 de temporada. Era la primera vez que añadía estos últimos, que hasta entonces habían seguido una tramitación distinta.

La encargada de migraciones de UGT, Ana María Corral, opina que la intención del Ejecutivo es doble: "De una parte, hincha el cupo para extranjeros. De otra, busca un cambio en la inmigración regular que recibe España".

Según Corral, el Gobierno pretende sustituir una inmigración con vocación de permanencia (la de los contratos de larga duración) por otra temporal. Esta última es especialmente rentable para los empresarios, que no deben cotizar por desempleo. Pero también interesa a la Administración, que se ve liberada de activar mecanismos de integración para los extranjeros, ya que su estancia en nuestro país es provisional y no tienen derecho a pedir la reagrupación familiar.

El Reglamento de la Ley de Extranjería establece dos tipos de permiso de temporada: el T, que tiene una duración máxima de nueve meses y está destinado a servicios de campaña, y el A, que tiene una duración máxima de un año, es prorrogable y está destinado a la industria y a la construcción.

Los titulares de ambos permisos están obligados a retornar a sus países en cuanto finalicen sus contratos. Aunque no cotizan por desempleo, deben hacerlo por el resto de contingencias. Pero si España no ha firmado un convenio de Seguridad Social con su Gobierno, cuando se van pierden las cotizaciones y, por tanto, los derechos en curso de adquisición.

Para UGT, los permisos de tipo A son "una forma de convertir a trabajadores que deberían contar con un permiso estable (de un año) en temporales. Y una forma también de que los empresarios conviertan los contratos indefinidos en contratos temporales".

Un portavoz del Ministerio de Trabajo rechazó esta interpretación, con el argumento de que "más del 90% de los permisos de trabajo concedidos son de menos de seis meses". Sin embargo, se negó a proporcionar cifras concretas. Según estadísticas a las que ha tenido acceso este periódico, los permisos de régimen agrario de tipo T son 8.462. Otros 1.562 son de tipo A (1.172) o prórrogas del mismo (52), o bien de tipo T para agricultura, hostelería, industria alimentaria y pesca.

Además, Corral critica el hecho de que todas las ofertas de empleo incluyen un apartado en el que el empresario puede proponer que los trabajadores que precisa sean de un determinado país. "De esta forma", afirma, "el Gobierno ha convertido la nacionalidad en una característica más de los puestos de trabajo a cubrir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de diciembre de 2002