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Los afectados, entre la solidaridad y la protesta | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

Municipios gallegos donde no gobierna el PP denuncian que el Gobierno favorece a los suyos

Los ayuntamientos de Baiona y Nigrán critican a Rajoy por reunirse sólo con alcaldes populares

La Subdelegación del Gobierno de Pontevedra discrimina a los ayuntamientos por su color político a la hora de repartir los medios para combatir la marea negra, según los gobiernos municipales de Baiona y Nigrán, que no pertenecen al PP. El subdelegado, Alejandro Millán Mon, que visitó ayer por la mañana la parroquia de Mougás, la más afectada por la contaminación entre Baiona y A Guarda, fue despedido por algunos voluntarios, con los que antes había conversado, con gritos de "terrorista". La organización del voluntariado en Baiona durante el fin de semana fue un caos.

El pleno de la Mancomunidad del Val Miñor, constituida por los ayuntamientos de Nigrán y Baiona, dio ayer un plazo de 24 horas al Gobierno y a la Xunta para que se persone "un representante con capacidad ejecutiva para coordinar las competencias del Estado y de la Xunta" en lo relativo a parque móvil, comunicaciones, abastecimiento de material e intendencia.

En cuatro zonas de la citada costa han trabajado en la limpieza de las rocas unos 1.400 voluntarios cada día. El trabajo es arduo. Los que se registraron en el municipio de Baiona fueron coordinados el viernes por los guardas forestales, movilizados, como todos los de la provincia, por el Servicio de Costas del Ministerio de Medio Ambiente. Al día siguiente la Subdelegación del Gobierno ordenó su retirada sin dar explicaciones.

Nigrán y Baiona, con alcalde socialista e independiente respectivamente, son los únicos municipios desprovistos de ese personal. El sábado los grupos de voluntarios organizaron sus propias tareas. Ayer fue un caos. En algunas partes no habían sido retirados los contenedores cargados de chapapote y otros aparecían vaciados sobre el mismo suelo. Muchos de los voluntarios rehusaron volver ayer a limpiar. Los que trabajaron en la zona con asistencia del Ayuntamiento de Oia, gobernado por el PP, están sin embargo satisfechos.

Los gobiernos de Baiona y Nigrán entienden que se está produciendo una discriminación de asistencias por motivos de color político. Censuran también que Mariano Rajoy se reuniera sólo con los alcaldes del PP de los municipios afectados por la marea negra. El alcalde de Vigo recordó que los alcaldes de las Rías aún no saben a quién dirigirse, a pesar de que hace tres semanas solicitaron un interlocutor.

Tampoco mariscadores de las Rías Baixas (Arousa, Pontevedra y Vigo) están contentos. Ayer rechazaron las propuestas de la Consellería de Pesca de la Xunta de levantar la veda en algunas zonas del interior de esas rías, que por el momento no ha sido afectado por la marea negra. La propuesta iba especialmente dirigida a los bateeiros o productores de mejillón. La reunión se desarrolló en un ambiente de tensión y con profunda división de opiniones.

Los argumentos de Pesca se centran en que se está perdiendo la rentabilidad económica de unos productos que reúnen todas las garantías sanitarias. Los barcos bateeiros, sin embargo, están resultando especialmente eficaces en la captura de chapapote en la bocana de cada ría. Todos coinciden en que gracias a esta actuación decidida y en bloque de toda la flota de bajura, el fuel no ha llegado a pasar en cantidades significativas al fondo de las rías. Además de infligir unas bajas significativas en las flotas que luchan contra el chapapote, inducirían una falta de solidaridad con los otros subsectores. "No sería justo que algunos sacáramos provecho de ese esfuerzo colectivo", señalaron los mejilloneros. No hubo acuerdo.

"Agora vimos nós de caza" (Ahora venimos nosotros de caza), decía una de las pancartas de la manifestación ante el chalé que el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, tiene en Perbes (A Coruña) y que congregó a unas mil personas, entre ellas el diputado nacionalista por A Coruña Carlos Aymerich. Un férreo cordón policial rodeaba el edificio cuando los manifestantes llegaron, sobre las cinco de la tarde. Algunos agentes se dedicaron a anotar las matrículas de los que aparcaban en las inmediaciones. Miguel Anxo Abraira, portavoz de los manifestantes, recordó que "Fraga siempre dice que arrasa en las elecciones. Ahora ha arrasado con todos nosotros, incluída su base electoral", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de diciembre de 2002