EE UU reclama una implicación directa de la OTAN en caso de una eventual guerra contra Bagdad

EE UU ha pedido una implicación directa de la OTAN en el caso de una guerra en Irak. El subsecretario de Defensa norteamericano, Paul Wolfowitz, se reunió ayer en Bruselas con los embajadores aliados para transmitirles el deseo de Washington de que la organización desempeñe una función activa durante y después de un eventual ataque militar contra el régimen de Sadam Husein. "La Alianza debe ser capaz en esta ocasión de contribuir a la presión contra Irak", dijo el número dos del Pentágono tras reunirse con el secretario general, George Robertson, y con el Consejo Atlántico, el órgano político de la institución que forman los embajadores de los 19 países miembros.

Wolfowitz expuso a los representantes diplomáticos aliados un catálogo de tareas que la OTAN, tanto en su conjunto como cada uno de sus socios, podría ejercer. El alto funcionario norteamericano explicó que la Alianza, además de poner a disposición todos sus medios militares y logísticos, debería tener una participación estructurada a través del mando militar aliado en el sur de Europa. Fuentes diplomáticas europeas explicaron que Wolfowitz propuso también que la organización debería tener una misión en la reconstrucción del país una vez que el actual régimen haya desaparecido.

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"Está claro que la Administración de Bush quiere que en esta ocasión no se repita el ejemplo de lo sucedido en Afganistán", declaró anoche un diplomático. La OTAN invocó por primera vez en la historia su artículo V sobre la defensa colectiva después del 11-S a petición de Washington, pero al final el presidente George W. Bush no pidió apenas ayuda al bloque militar occidental.

Wolfowitz dijo a los embajadores aliados que la Casa Blanca no tiene demasiadas esperanzas de que pueda evitarse la guerra, porque no cree en la cooperación de Sadam para desarmarse. Sin embargo, insistió en la validez de la resolución 1.441 aprobada el mes pasado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Bush ha pedido a medio centenar de países su participación en un eventual intervención armada y, según el representante del Pentágono, "en la mayoría de los casos la respuesta ha sido muy positiva". Alemania sigue poniendo grandes reservas.

En el breve encuentro con la prensa al final de la reunión fue muy explícito sobre lo que espera EE UU de Irak cuando Bagdad presente el próximo día 7 su inventario militar: "Si presenta un informe asegurando que no tiene armas de destrucción masiva será muy mala señal, porque supondrá una mentira". "Sadam sabe que está ahora rodeado por la presión de la comunidad internacional y lo que tiene que hacer es desarmarse", manifestó el halcón más duro del equipo de Bush.

Wolfowitz, que realiza esta semana una misión por una decena de países europeos, entre ellos Alemania, para recabar apoyo y explorar planes contra Irak, destacó en Bruselas la importancia que la Administración de Bush concede a Turquía, a la que los norteamericanos se preparan para inyectar una fuerte ayuda económica. El subsecretario hizo grandes elogios del nuevo Gobierno islámico turco y se refirió también a la "generosidad" de ese país durante la guerra del Golfo en 1991. Fuentes norteamericanas afirman que en sus entrevistas el martes en Ankara con el nuevo jefe del Gobierno, Abdulá Gol, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Yasar Yakis, ambos se comprometieron a colaborar en una intervención militar contra Sadam cediendo bases y proporcionando soldados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de diciembre de 2002.

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