El bioquímico Félix Goñi Urcelay gana el Euskadi de Investigación

El premio resalta el trabajo del catedrático de la UPV en la biofísica molecular

Félix Goñi Urcelay, catedrático de Bioquímica de la Universidad del País Vasco (UPV) y director de la Unidad de Biofísica, centro mixto UPV-CSIC, fue distinguido ayer con el Premio Euskadi de Investigación 2002, dotado con 36.060 euros, por su "trabajo de liderazgo" en el área de la biofísica molecular.

Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra, Goñi Urcelay (San Sebastián, 1951) es reconocido por sus estudios sobre la estructura y dinámica de las membranas celulares y por sus contribuciones a la comprensión del mecanismo molecular de la fusión de membranas y al desarrollo de métodos de análisis cuantitativo de la estructura de proteínas.

Así lo explicó el presidente del jurado, Francisco García Olmedo, catedrático de Bioquímica y Biología molecular de la Universidad Politécnica de Madrid. El tribunal decidió por unanimidad, entre 14 candidatos, conceder el premio a Goñi Urcelay, quien lo recibirá el próximo mes de enero en un acto público en Vitoria.

Dos premios desde ahora

El Premio Euskadi de Investigación fue creado por el Gobierno vasco en 1996. Desde entonces, el galardón se ha dedicado los años pares a investigadores que desarrollan su labor en el área de Ciencia y Tecnología y, los impares, a aquellos profesionales que trabajan en el campo de las Ciencias Sociales y Humanidades. Pero este esquema cambiará a partir del año que viene, pues el Ejecutivo, en su deseo de acentuar el apoyo a la labor investigadora, premiará anualmente ambas modalidades, según anunció la consejera de Educación, Universidades e Investigación, Anjeles Iztueta.

Goñi Urcelay, quien ha desarrollado actividades docentes e investigadoras en diversas universidades españolas y extranjeras, recibió con "gran alegría" la noticia del premio en su domicilio. "Es lo mejor que me ha pasado en mi vida profesional", subrayó tras darse a conocer el fallo.

El galardonado señaló que, pese a que en los últimos 20 años se ha producido un cambio "espectacular" en la investigación en el País Vasco, éste todavía está lejos de países con un nivel de vida "parecido", como Gran Bretaña, Francia o Alemania, con gran tradición investigadora "desde el siglo XVII".

Ante esta realidad, Goñi Urcelay incidió en que el principal problema, tanto en Euskadi como en el resto de España, es que no hay suficientes científicos. "Necesitamos triplicar el número de personas dedicadas a la investigación para ponernos a la altura de los países a los que nos parecemos por nuestro nivel de vida en general", afirmó. Y para ello, según dijo, tan importante es dedicar dinero suficiente a la investigación como mantener una continuidad en la política científica durante muchos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 24 de noviembre de 2002.

Debido a las excepcionales circunstancias, EL PAÍS está ofreciendo gratuitamente todos sus contenidos digitales. La información relativa al coronavirus seguirá en abierto mientras persista la gravedad de la crisis.

Decenas de periodistas trabajan sin descanso para llevarte la cobertura más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo puedes hacerlo aquí por 1 euro el primer mes (a partir de junio 10 euros). Suscríbete a los hechos.

Suscríbete
Lo más visto en...Top 50