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CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

Una petrolera opaca

Tras el naufragio del petrolero Erika frente a las costas de Bretaña (Francia), las víctimas de la marea negra se volvieron rápidamente contra la empresa que fletó el buque y contra el propietario de la carga, la petrolera francesa TotalFinaElf. Ésta era "un bolsillo profundo" capaz de pagar las consecuencias de la catástrofe. Para los damnificados del Prestige será más difícil desplegar esta táctica. El "bolsillo" de la compañía que lo fletó es bastante más difícil de encontrar que el del grupo francés.

La propietaria del fuel, Crown Resources, tiene reconocimiento en el mundo del petróleo, pero todo su capital pertenece al holding ruso Alfa Group, uno de los grupos privados más influyentes de Rusia. Alfa Group creó Crown Resources en 1996 en Gibraltar, fusionandose con Crown Trade & Finances, radicada en las Islas Vírgenes. El nuevo grupo, Crown Resources se domicilió en julio de 2000 en Zoug (Suiza), un verdadero paraíso fiscal. Esta localidad es el punto de anclaje de varias sociedades de negocios internacionales. Además de Crown Resources, acoge la sede de Marc Rich Investment, grupo que Crown Resources no consiguió comprar en 2001.

Los dirigentes de Crown Resources han declinado comentar el naufragio del Prestige. Su presidente, Alexei V. Kouzmitchev, también es miembro del consejo de vigilancia de Alfa Group. Su director general, Steven Rudofsky, ha realizado su carrera en el negocio de las materias primas. Crown Resources es muy activa en la comercialización de crudo. Empezando por el de la compañía petrolera de Tiounem (TNK), que Alfa Bank rescató a comienzos de los 90 bajo condiciones misteriosas, gracias a apoyos en el Kremlin. La empresa es modesta si se la compara con gigantes como Glencore y Vitol.

"Los petroleros rusos tienden a utilizar a empresas independientes como Crown Resources para vender su petróleo, ya que les permite camuflar su rastro. La falta de transparencia envuelve las transacciones", indica un experto de Londres. "Crown tiene también clientes en pequeños países productores miembros de la OPEP que, por necesidad de liquidez, desean sobrepasar ocultamente sus cuotas de producción y conceden importantes rebajas".

Debido a la competencia entre las empresas, los márgenes de beneficio del negocio están entre el 1,5% y el 2%. Los seguros se han disparado desde el 11 de septiembre de 2001. Los costes de flete arden, debido al desequilibrio actual entre la fuerte demanda de petróleo y la oferta de transporte, insuficiente en petroleros modernos.

Crown Resources, muy activa en Asia, tiene una oficina en Singapur, destino final del Prestige, principal mercado petrolífero de la región y una filial en Gibraltar, verdadero paraíso fiscal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de noviembre de 2002