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El PP pide que Pujol se someta a una moción de confianza si sigue delegando en Mas

ERC critica el 'estilo monárquico' de CiU, que se asienta sobre 'los 'lobbies', el soberanismo y la familia en mayúscula'

Los populares catalanes se sienten defraudados. Los aliados de CiU apoyaron hace tres años la investidura de Jordi Pujol y le dieron la presidencia de la Generalitat. Ahora consideran que Pujol cede competencias propias de su cargo al conseller en cap, Artur Mas. Por tanto, Pujol debe someterse a una moción de confianza si no rectifica sus declaraciones y actitudes, ya que él mismo se ha definido como 'telonero' de Mas. Así lo afirmó ayer la portavoz popular, Dolors Nadal, durante la comparecencia en comisión parlamentaria del conseller en cap, quien explicó la sexta crisis del Gobierno de CiU en la actual legislatura.

Las razones del cambio de Gobierno eran conocidas, pues en reiteradas ocasiones han sido expuestas por el conseller en cap y por el propio presidente, quienes en ningún momento han negado la dimensión electoralista de la crisis. Jordi Pujol ha manifestado que pretende dejar a su delfín en una ventajosa posición de salida. Así que las acusaciones de 'electoralismo' lanzadas ayer por la izquierda eran previsibles. Más soprendente resultó la crítica del PP, aunque probablemente la sangre, como en otras ocasiones, no llegará al río.

'El Parlament invistió a Pujol y se le puede exigir que se dedique a gobernar en vez de hacer de comparsa del delfín', destacó la dirigente del PP. La intervención de la parlamentaria popular resultó inusualmente dura viniendo del aliado más fiel que CiU tiene en la Cámara. Mas, en sus réplicas, distinguió entre enemigos y socios, y se empleó con dureza especialmente contra el PSC y los republicanos. Desde Iniciativa Verds, Rafael Ribó criticó que no fuera Pujol quien compareciera ante la Cámara. Los socialistas pidieron a Mas que 'no sacrifique en vida a Pujol' y calificaron la crisis de Gobierno de fraude: 'De una prometedora gran caja con un lazo sólo ha salido una tostadora'. 'Si tuviéramos que dar 100 días de gracia a cada nuevo consejero, agotaríamos la legislatura y ustedes, con el ritmo de crisis de gobierno que llevan, estarían todavía en estado de gracia', añadió el portavoz parlamentario del PSC, Joaquim Nadal. Ante esta situación de cambios continuos y provisionalidad, no queda más remedio que 'disolver la Cámara y convocar elecciones', añadió Nadal. Mas, en su respuesta, acusó a los socialistas de 'haber comprado un disco rayado que siempre pide elecciones anticipadas' y de no cumplir sus compromisos, por ejemplo en las alcaldías, de las que se retiran dejando sucesor. 'En esto han tenido un gran maestro', agregó el conseller en cap en referencia a Pasqual Maragall. Nadal replicó que los socialistas siempre han sometido sus relevos a los dictados de los plenos municipales, cosa que CiU no puede hacer en el Parlament, donde tiene mayoría gracias al PP.

Marxismo e ingenuidad

El portavoz de Esquerra denunció, en esa misma línea, el 'estilo monárquico de herencia en vida' de CiU. 'No sé si estamos ante el último Gobierno de Pujol o el primero de Mas', subrayó Huguet, quien manifestó que la crisis del Consell Executiu se ha resuelto gracias a los equilibrios entre 'los lobbies, el soberanismo y la familia en mayúscula', en alusión a los hijos de Jordi Pujol. El portavoz de Esquerra enumeró todos los casos de supuesta corrupción que tiene en su haber el Gobierno catalán, como el caso Pallerols. 'En lugar de hacer limpieza y llamar a Mister Proper, ustedes se han limitado a llamar al vendedor de alfombras para taparlo todo', concluyó Huguet. Mas contraatacó situando al portavoz de Esquerra como 'un marxista con un punto de ingenuidad' e incluso dijo que hay dos ERC, 'la del señor Huguet y otra'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de noviembre de 2002