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La Ley Andaluza de Universidades plantea que se mantenga una sola prueba de acceso

La futura norma autonómica deja en manos de los rectores la aplicación del distrito único

El Consejo Andaluz de Universidades dio ayer luz verde por uninimidad al anteproyecto de la ley andaluza. Esta norma recoge algunas medidas que servirán para paliar los efectos negativos de la LOU, según apuntaron la consejera de Educación, Cándida Martínez y los rectores.

La Ley Andaluza de Universidades (LAU) va tomando cuerpo. Ayer, el Consejo Andaluz de Universidades (CAU) -órgano formado por la consejera de Educación, Cándida Martínez, los diez rectores andaluces, los representantes de los Consejos Sociales de las universidades y de los distintos grupos parlamentarios- dio luz verde 'por unanimidad' al anteproyecto de la futura norma autonómica, que se espera sea debatido en el Parlamento a finales de año o a principios de 2003.

Las principales aportaciones de la LAU, norma con la que la Junta pretende reforzar el sistema de coordinación del sistema universitario y paliar en lo posible los efectos negativos de la Ley Orgánica de Universidades (LOU), se centran, precisamente, en contrarrestar las consecuencias que algunos artículos de la LOU provocaban en el sistema universitario andaluz.

Así, uno de los aspectos que más preocupación había despertado entre los universitarios andaluces, la multiplicación de las pruebas de acceso a la Universidad prevista en la LOU, ha sido recogido en el anteproyecto de la ley. En principio, el anteproyecto de la LAU recoge el 'espíritu' de que en Andalucía siga aplicándose la actual fórmula de acceso a la Universidad, el distrito único, mediante el cual un alumno sólo ha de realizar un único examen, cuya nota es válida para ingresar en cualquier universidad de la comunidad.

'Eran muchas las opiniones que apuntaban la necesidad de que reflejáramos en la ley la obligatoriedad del distrito único. Lo que hemos hecho en el anteproyecto es reflejar la voluntad expresa de muchos sectores de que se mantenga este sistema y de que los estudiantes no tengan que pasar varias pruebas de acceso', explicó ayer la consejera de Educación que, no obstante, indicó que 'corresponderá a las universidades andaluzas el decidir si aplican o no el distrito único'. Según lo recogido en la LOU, cada universidad está habilitada para realizar su propia prueba de acceso, examen que se produciría después de que el alumno haya aprobado la reválida que plantea la Ley de Calidad, requisito imprescindible para la obtención del título de bachillerato. Esta multiplicación de las pruebas sembró la inquietud entre los estudiantes andaluces, que solicitaron al presidente de la Junta, Manuel Chaves, que mantuviese el sistema actual de acceso. Los representantes universitarios calificaron el nuevo sistema implantado por la LOU de ser un 'atentado contra el principio de igualdad en la enseñanza', porque 'sólo los alumnos con mayores recursos económicos podrán afrontar sin problemas la fórmula de examinarse en las universidades que les interesen', explicaban los estudiantes.

Otro de los aspectos que se había visto alterado por la aplicación de lo recogido en la LOU fue la fórmula a emplear por las universidades para la contratación de profesorado funcionario. El anteproyecto de la Ley Andaluza de Universidades introduce un mecanismo que simplifica esta cuestión. Se crea una nueva figura, la del profesor-contratado-doctor y se establece la fórmula del contrato laboral, vías que permitirán a las universidades andaluzas la contratación de nuevo profesorado.

Consejos Sociales

Respecto a la composición de los Consejos Sociales, otro de los asuntos que más revuelo generó por lo recogido en la LOU, la Ley Andaluza de Universidades propone una fórmula que fue muy bien acogida por los rectores. La LOU fija que en este órgano haya una cuota de representantes ajenos a la Universidad, mínimo que la norma andaluza autoriza a designar a las propias universidades respetando que uno de éstos sea un antiguo alumno de la institución. 'De esta forma se aleja la política de los Consejos Sociales', explicaba ayer el presidente de la Conferencia de Rectores, Miguel Florencio.

Por su parte, la consejera de Educación resaltó la importancia que supone para el sistema universitario andaluz la creación de la Agencia Autonómica de Evaluación de la Calidad, medida prevista en la Ley Andaluza de Universidades. La consejera aseguró que este órgano contribuirá de forma decisiva a aumentar la calidad del sistema, mejora que, según apuntó, 'es el objetivo trazado para esta nueva norma'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de octubre de 2002