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Indonesia ordena la detención del líder islámico acusado del atentado de Bali

La policia indonesia ordenó ayer la detención del líder religioso Abú Bakar Bashir, acusado por EE UU, Australia y Singapur de dirigir el grupo radical Yamaa Islamiya, principal sospechoso de organizar el atentado que el pasado sabado mató a 187 personas en la isla de Bali. Con esta orden de detención, Indonesia da un paso más en su promesa de luchar contra el terrorismo. El abogado de Abú Bakar Bashir confirmó ayer a France Presse que su cliente estaba siendo buscado por la policía de Java y acusó al Gobierno indonesio de haberse 'rendido' a las presiones de otros países. El líder religioso, de 64 años y director de una escuela coránica, ha defendido las ideas de Osama Bin Laden y se ha negado a condenar los atentados de esta organización. Preguntado por si tenía algo que decir a los familiares de las víctimas del atentado de Bali, en su mayor parte turistas occidentales, el clérigo respondió: 'Lo único que les puedo recomendar es que se conviertan al islam lo antes posible'. Indonesia había afirmado hasta ahora que no disponía de pruebas suficientes para ordenar su detención, una postura que obedecía al intento de evitar más tensiones entre los musulmanes de Java.

Por otra parte, ayer trascendieron nuevos detalles de la investigacion. La policía cree que tres extranjeros podrían haber participado en su preparación: un malaisio, un yemení y un europeo. Un portavoz de los equipos de identificación de los cadáveres afirmó ayer que la tarea 'será muy larga, quizá de semanas o incluso más tiempo'. Entre las 187 víctimas mortales sólo se han identificado 42 cadáveres: 12 australianos, 10 indonesios, 9 británicos, 3 de Singapur y dos americanos, además de un francés, un alemán, un ecuatoriano, un neozelandés, un coreano y un suizo. Hay más de 50 desaparecidos. El Gobierno australiano organizó ayer en Denpasar, la capital de la isla, un emotivo homenaje en memoria de sus ciudadanos fallecidos. El primer ministro, John Howard, prometió ante un centenar de familiares de las víctimas que se hará 'todo lo que haga falta' para que haya justicia'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de octubre de 2002