Respuesta común
Al menos desde la cumbre de Tampere (Finlandia, 1999), que sirvió de pretexto al Gobierno español para promover su segunda Ley de Extranjería, la Unión Europea ha venido tomando conciencia de la necesidad de articular una política común sobre inmigración, principalmente en materia de control de fronteras y en el esbozo de una legislación básica contra las mafias que trafican con la inmigración ilegal. La cumbre de Sevilla, en junio pasado, dio un impulso a este propósito político, aprobando una serie de iniciativas conjuntas con calendario preciso.
Desde el 26 de septiembre, Gran Bretaña, Italia, Grecia y España han asumido el compromiso de realizar controles conjuntos contra la inmigración irregular en aguas del Mediterráneo. Y la Comisión Europea está a punto de aprobar una directiva con indicaciones precisas sobre la sanción penal que debe imponerse en la UE a los miembros de las mafias que trafican con seres humanos. Ambas medidas son congruentes con el propósito de reducir una inmigración clandestina que a menudo deja tras de sí un rastro de muerte. Pero el control común de la frontera exterior de la UE -habrá otras operaciones conjuntas en aguas del Báltico y del mar del Norte- exige, si quiere ser efectivo, la cooperación de los países de tránsito y de origen del inmigrante indocumentado, no sólo para dificultar su entrada, sino, sobre todo, para facilitar su repatriación. En el caso de España, ésta sería una razón más para normalizar cuanto antes las relaciones con Marruecos.
Pocas dudas caben sobre la necesidad de endurecer la legislación penal contra quienes trafican con seres humanos, sobre todo cuando se sabe que un altísimo porcentaje de la inmigración ilegal para por sus manos. La Comisión Europea propone una pena mínima de ocho años de cárcel para estos modernos negreros. En dos años, los Quince deberán reformar sus códigos penales, lo que en España supondrá cuadruplicar las actuales penas. Pero una política común sobre inmigración basada sólo en medidas policiales y de seguridad es una respuesta insuficiente a una de las cuestiones decisivas de nuestro tiempo. Las cumbres de la UE también contemplan medidas de acogida y de amparo legal al inmigrante, que deben formar parte cuanto antes de esa política común recién estrenada.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Crans-Montana, una generación marcada por el trauma: “Me siento culpable por no haber podido ayudar a más gente”
Japón se prepara para entrar en el mercado global de armas sorteando su Constitución antibelicista
La extrema derecha regresará a la Conferencia de Múnich tras criticar el vicepresidente de EE UU su exclusión
Del plátano hasta el bijao, Colombia envuelve sus mejores platos en 136 hojas vegetales
Lo más visto
- Trump avisa de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas y Teherán amenaza con “caos en toda la región”
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Sergio Ramos lidera a un grupo de inversores para comprar el Sevilla
- Cuerpo anuncia que en enero se aprobará la norma que limita los intereses del crédito al consumo
- El comandante Kapustin no estaba muerto: así fue el montaje del espionaje ucranio para engañar a Rusia




























































