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Los primeros 7 kilómetros de la A-1 entre Eibar y Bergara se abrirán en abril

Álava y Guipúzcoa inician conversaciones para acabar toda la autopista en 2006

La autopista Eibar-Vitoria (A-1), una de las obras viarias más importantes del País Vasco, se abrirá entre Eibar y Bergara (7,2 kilómetros) en abril de 2003, un mes antes de las elecciones municipales. Mientras tanto, los responsables forales de carreteras de Álava y Guipúzcoa tratan de coordinar los trabajos para unir la autopista en el límite de ambos territorios y terminar esta infraestructura a finales de 2006.

La construcción de la A-1 es la obra 'más importante' de Guipúzcoa, afirmó ayer el diputado de Carreteras, Antton Jaime, durante una visita guiada a las obras de la autopista con los medios de comunicación. De los 30 kilómetros de que consta el tramo guipuzcoano entre Eibar y el puerto de Arlabán -hasta Vitoria restan otros 16 kilómetros-, la Diputación está ejecutando ya la mitad: son 15,2 kilómetros desde el cruce de la autopista A-8 en Málzaga hasta el de Epele en Mondragón, en los que ha invertido 300 millones de euros. El resto de la autopista se contratará a partir del año que viene con los recursos obtenidos por el peaje.

Los primeros ingresos de la A-1 provendrán de la explotación del tramo Eibar-Bergara, de 7,2 kilómetros de longitud, cuya apertura se ha retrasado de enero a abril del año que viene. La inauguración oficial y el tradicional corte de la cinta a cargo de las autoridades se producirá un mes antes de las elecciones municipales y forales, anunció ayer Jaime. Las obras en este tramo de autopista, que comenzó a construirse en mayo de 1999, está prácticamente acabadas en la parte más próxima a Bergara y muy avanzadas en las cercanías de Eibar.

La carretera de doble vía discurre entre Eibar y Bergara por un valle muy estrecho que ha exigido la construcción de varios túneles y viaductos para salvar las dificultades del terreno y ocasionar la menor afección medioambiental posible al entorno. En este trayecto se han construido en total cinco túneles, entre los que destaca por su longitud el de Gallastegi (2,4 kilómetros), que se convertirá en el más largo del País Vasco hasta la construcción del de Arlabán (3,3 kilómetros), situado en el límite entre Álava y Guipúzcoa. Además, consta de tres viaductos en el tronco principal de la autopista y otros seis viaductos para lograr el empalme de la A-1 con la Bilbao-Behobia (A-8). Uno de los puentes tiene 75 metros de altura sobre el río Deba y otro alcanza los 90 metros de anchura entre los vanos.

Financiación

Jaime destacó la 'espectacularidad' de las obras en ejecución y su dificultad técnica, porque 'de los 15 kilómetros entre Eibar y Mondragón, la mitad discurre bajo túneles y otros dos kilómetros sobre viaductos', lo que encarece el presupuesto de esta infraestructura viaria. La Diputación ha invertido 115,8 millones de euros en el tramo Eibar-Bergara, que se abrirá en abril de 2003.

La construcción del 'intercambiador de Málzaga' es una de las obras de ingeniería más relevante de la autopista, pues consta de cuatro ramales independientes que conectarán las autopistas A-8 y A-1. Este punto se convertirá en el cruce de caminos de las tres capitales vascas. Jaime anunció que el tramo de autopista que bordea la localidad de Bergara (4,4 kilómetros) se abrirá al tráfico durante el otoño de 2003 y se podrá circular hasta Mondragón a finales de 2004.

El resto del tramo guipuzcoano, que discurre por Eskoriatza y llega hasta Arlabán, está pendiente de adjudicación. La Diputación los contratará a través de la sociedad pública Bidegi, creada en julio pasado para la explotación de las autopistas guipuzcoanas. Las obras se financiarán con el peaje de esta carretera, que costará 0,08 euros por kilómetros para vehículos y el doble los pesados. En Guipúzcoa faltan por contratar otros 300 millones de euros de carretera aproximadamente.

La última fase del trazado guipuzcoano se realizará de forma coordinada con la parte alavesa de la autopista. Ambas instituciones forales están en conversaciones para definir los plazos de construcción, explicó Jaime, quien fijó el objetivo de terminar toda la autopista en el año 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de octubre de 2002