OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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¿Otro artículo más inútil?

Algunos, entre los que me incluyo, hemos gozado a menudo de las obras de los firmantes de Otro artículo inútil, publicado el pasado viernes. Por este motivo, quizás se leen con mayor interés sus reflexiones, aunque se extraigan conclusiones que posiblemente no compartirán. A lo largo del artículo se desarrolla la tesis de que 'impedir que los postulados del nacionalismo radical puedan tener un cauce de expresión en el sistema político no conduce más que a alimentar la idea de que sus propuestas no tienen cabida en esta democracia'. Convienen detenerse en esta afirmación. ¿Cuáles son esos postulados? ¿Acaso todas las ideas no deben tener cabida en una democracia? En primer lugar hay que tener en cuenta que los postulados del nacionalismo radical vasco -o sea, los de ETA, que es quien ejerce el liderazgo indiscutido en este ámbito-, no se desarrollan únicamente en el plano de la teoría o la práctica políticas, sino en el marco de una acción continuada de coacción hasta la muerte sobre una parte de la población vasca y del conjunto de España.

Muchos, entre ellos los propios firmantes del artículo, aseguran que existe una relación cierta entre Batasuna y ETA. Pues bien, lo que se analiza ahora es esa relación, que, en el caso de que se pruebe, puede concluir en la ilegalización definitiva de Batasuna. Quizás sea aceptable (aunque vista la historia reciente de Europa surjan dudas) que pueda expresarse libremente un nacionalismo étnico y excluyente, pero desde luego no quien comparte métodos fundamentalmente antidemocráticos y obtiene un plus político de la amenaza o el asesinato.

Señalan los excelentes escritores del artículo que hay que enmarcar las acciones de la judicatura 'en el clima involucionista y de recorte de las libertades que sufren las democracias occidentales'. Sin embargo olvidan que medidas de defensa de la constitución más duras que las recientemente aprobadas por las Cortes Generales llevan bastantes años funcionando en otros países europeos, bastante antes que el 11-S. Hasta ahora el nacionalismo vasco sólo ha pedido serenidad, o de forma más grosera 'aguante', a quienes sufren diariamente el acoso o la persecución. Pero apenas les ha ofrecido otra cosa que la 'extinción' paulatina del terrorismo o su 'deslegitimación' (?) en las urnas. El nacionalismo únicamente plantea como alternativa diversos Lizarras, es decir, apertura de procesos soberanistas desde la ruptura de los pactos ya existentes, la Constitución y el Estatuto de Gernika, y desde la subordinación de la minoría no nacionalista de Euskadi y la mayoría de Navarra a dichos procesos. Expresado de otra manera, hacer inútil a ETA porque ya se habrían alcanzado sus objetivos políticos. ¿Es ética y políticamente aceptable esta 'solución'?

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de octubre de 2002.