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Los vecinos del bloque incendiado en Fuencarral alaban a los bomberos

Los indicios apuntan a un cortocircuito como causa del siniestro

Los vecinos del edificio siniestrado en la calle de Julio Palacios, números 24 y 26 (Fuencarral), han decidido no hablar más sobre el incendio que arrasó sus viviendas. Algunos mantienen que el inquilino de la casa donde se originó el fuego era 'ruidoso', pero nadie aventuró ayer hipotésis sobre la causa del siniestro. La comunidad de vecinos difundió ayer un comunicado en el que alaba la actuación de los bomberos.

Los vecinos, después de la vorágine inicial, empezaban a calibrar ayer los daños que el fuego había causado en sus viviendas. Algunas de las familias de las escaleras laterales, que no fueron alcanzadas por el incendio, se reincorporaban a sus pisos. Otras vecinas lloraban al reconocer sus casas calcinadas.

Un grupo de propietarios se reunió en el portal custodiado por dos agentes municipales. La comunidad les había repartido un formulario para que enumeraran los daños de sus casas. Algunas personas bajaban con bolsas en las que llevaban las pocas pertenencias salvadas del fuego.Ninguna de ellos quería hablar. 'Yo no le puedo responder a nada', se excusaba una empleada doméstica.

'Todo lo que han dicho estos días en la prensa es mentira. Están atacando al edificio y a las familias que viven en él poniendo en nuestra boca cosas que no hemos dicho. No nos respetan', se quejaban otros inquilinos.

La indignación de los vecinos les ha hecho firmar un pacto de silencio. Nadie quiere aventurar ahora ninguna hipótesis sobre las causas del siniestro y niegan que hayan criticado la actuación de los bomberos. Según una vecina, la Policía Municipal tenía órdenes de no dejar a los periodistas acercarse a los límites de la propiedad.

La comunidad de propietarios emitió un comunicado con el que 'quiere transmitir su reconocimiento y agradecimiento al cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid, así como al Cuerpo Nacional de Policía, Policía Municipal, Samur, Protección Civil y a cuantas personas participaron en la extinción del incendio'. El día del incendio (lunes), algunos de los propietarios criticaron la actuación de los bomberos y su falta de previsión.

'Son muchos los comentarios y opiniones gratuitas que estamos escuchando y que no sirven más que para profundizar en la herida de este terrible suceso', explican. Los vecinos solicitan 'la colaboración y comprensión' de todos. 'Igualmente', añaden, 'deseamos transmitir la delicada situación por la que estamos atravesando, fundamentalmente aquellos copropietarios que han perdido su vivienda'. 'Respeten el dolor que en estos momentos nos embarga', ruegan.

La Policía Científica sigue recogiendo muestras para intentar aclarar las causas del incendio. La hipótesis de que éste fuera causado por una explosión registrada en un piso utilizado como laboratorio de cocaína no ha sido confirmada. Los indicios hacen sospechar a los bomberos y a la policía que el origen del siniestro se encuentra en un cortocircuito ocasionado por un aspirador u otro electrodoméstico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de octubre de 2002