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Piqué anuncia un aumento de las tarifas telefónicas "en las próximas semanas"

El ministro de Ciencia y Tecnología afirma que el aumento de precios, "en promedio", no superará a la inflación

El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, ha estrenado cargo atendiendo una clásica reivindicación del sector de la telefonía fija: la subida de las tarifas. El Gobierno, explicó el ministro, modificará "en las próximas semanas" el sistema de precios máximos que regula el sector, el llamado price cap, que regía hasta 2003. Este mecanismo, que nació con la liberalización de las telecomunicaciones, impide al operador dominante, Telefónica, incrementar las tarifas por encima de un determinado nivel. El aumento, según Piqué, no será, "en promedio", superior a la inflación.

Como en el caso del incremento de tarifas eléctricas para los próximos ocho años, dado a conocer hace un par de semanas por el Ministerio de Economía (aumento de precios por debajo del objetivo de inflación del 2% hasta 2010), el plan de Piqué aún tiene que concretarse.

Entre otras cosas, el Ministerio de Ciencia y Tecnología tendrá que decidir si para fijar las subidas tiene en cuenta el objetivo de inflación del 2% que rige en la zona euro para los próximos años, como ha adelantado Economía para las eléctricas, o por el contrario tiene en cuenta la inflación real que registre la economía española.

Ayer, Piqué, que inauguró el curso La era de la banda ancha, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, organizado por Aniel, la patronal del sector, y Fundación Telefónica, se limitó a señalar que "en ningún caso las tarifas tienen que subir en promedio en términos reales para los consumidores, pero tenemos que buscar un equilibrio que permita consolidar la propia competencia". Las empresas de telefonía llevan tiempo clamando por la eliminación del sistema de precios máximos, una herramienta que permite al Gobierno establecer un tope para las tarifas que aplica Telefónica en las comunicaciones fijas. En la práctica, este sistema afecta a todas las operadoras, ya que el resto establece sus precios en función de los de Telefónica.

Cambios inmediatos

Piqué aclaró ayer que el sistema no se eliminará, pero sí se cambiará "en las próximas semanas". Justificó la decisión en que el sector no puede seguir reduciendo los precios de las tarifas, como ha ocurrido en los últimos años, con rebajas reales de hasta el 50%, según sus cálculos. "No todo es seguir bajando precios porque llegaríamos al absurdo de llamadas gratis", señaló. La solución consiste, según sus palabras, en impedir subidas de precios por encima de la inflación pero, al mismo tiempo, fomentar la competencia.

El anuncio fue bien acogido por las empresas. El presidente de Telefónica, César Alierta, calificó sus palabras de esperanzadoras y el presidente de Aniel, Jesús Banegas, consideró el discurso como "un balón de oxígeno". Alierta se refirió a las bajadas de precios de los últimos años y aseguró rotundo: "Esto tiene un límite y estamos convencidos de que ya hemos llegado".

Alierta también precisó que los accionistas de Telefónica lograrán el año que viene una rentabilidad del 2%, lo que a precios actuales supone un dividendo de 0,18 euros por acción.

La previsible subida de tarifas no fue la única medida de alivio que apuntó ayer el titular de Ciencia y Tecnología. En telefonía móvil, Piqué reconoció que los compromisos que adquirieron las empresas adjudicatarias de una licencia de telefonía móvil de tercera generación UMTS están resultando "una pesada losa" para las compañías (Telefónica, Vodafone, Amena y el consorcio Xfera). Por ello, se mostró partidario de permitir que las operadoras puedan compartir sus redes, cuando una de las condiciones para explotar estas licencias otorgadas por concurso era que desplegaran su propia red.

Alierta, anunció que conservará sus licencias de UMTS en Europa hasta que la regulación permita su venta. "Pensamos que habrá un cambio de regulación y el espectro se podrá comprar y vender, por lo que tendrán un valor" las licencias que comparte Telefónica en Alemania, Italia, Austria y Suiza. Insistió en que "no vamos a hacer absolutamente nada" en cuanto a la comercialización de estos servicios de UMTS: "Estamos reduciendo plantillas en Alemania y en otros puntos de Europa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de septiembre de 2002