Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Ejército israelí abandona Belén y comienza a retirarse de Gaza

El Ejército israelí completó ayer su retirada de la ciudad autónoma de Belén y comenzó a replegarse de los enclaves reocupados en la franja de Gaza, en cumplimiento del acuerdo de seguridad alcanzado con los representantes palestinos. La extensión de éste a otras áreas de Cisjordania dependerá de que las fuerzas palestinas garanticen en ellas la seguridad.

Los portavoces de las principales organizaciones radicales advirtieron de que harán todo lo posible por torpedearlo. El líder espiritual de Yihad, el jeque Abdalá Shami, calificó la iniciativa de 'juego de azar político'. Por su parte, el principal dirigente del movimiento islamista Hamás en la franja de Gaza, Abdel Asís Rantisi, aseguró que 'la resistencia encontrará formas de continuar con su lucha sin llegar a entrar en confrontación con la Autoridad Nacional Palestina'.

Pero después de varios tiras y afloja entre el Gobierno israelí y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) sobre el alcance que había de tener la primera fase del plan Gaza Primero, por fin se puso en marcha. Las fuerzas israelíes abandonaron sus posiciones dentro de la ciudad de Belén, en una operación realizada de un tirón, y comenzaron una retirada gradual y parcial de la franja de Gaza. Belén y Gaza se convertirán en laboratorios de un experimento que, de funcionar, se extendería progresivamente al resto de ciudades cisjordanas que fueron reocupadas por el Ejército a finales del pasado junio, en reacción a una serie de atentados suicidas. No obstante, la retirada no llegará a las líneas previas al comienzo de la Intifada.

Despliegue temporal

En Belén, las fuerzas israelíes permanecerán desplegadas, al menos temporalmente, a lo largo del corredor que conecta el control de acceso desde Jerusalén con la Tumba de Raquel, en la entrada de la ciudad. Y en la franja de Gaza, el Ejército mantendrá algunas posiciones estratégicas alrededor de los asentamientos. Entre ellas, la línea divisoria entre las localidades de Rafah y Jan Yunis, en la que ha erigido una valla de tres metros de alto para proteger a la colonia de Morag.

El ministro palestino de Interior, Abdel Razek al Yehiye, se comprometió a hacerse cargo de la nueva situación una vez se complete la retirada. 'Tomaremos todas la medidas necesarias para alcanzar la seguridad interior y el orden público en esas zonas', afirmó.

En respuesta, el titular israelí de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, declaró que 'la importancia de esta iniciativa radica en que ayudará a generar confianza entre las partes, algo que es imprescindible ante futuros avances diplomáticos y de seguridad'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de agosto de 2002