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Urbanismo paraliza ahora las obras en la casa de Iván de Vargas, ya demolida

La Fundación Madrid Nuevo Siglo tiene que legalizar los trabajos hechos sin licencia

El Ayuntamiento ordenó ayer a la Fundación Madrid Nuevo Siglo la 'inmediata suspensión' de las obras que está realizando sin licencia en la histórica casa de Iván de Vargas. El Gobierno municipal, presidido por José María Álvarez del Manzano, del PP, cedió ese edificio en diciembre de 1999 a la fundación para que lo rehabilitara como su sede. Pero el inmueble, datado en los siglos XVI y XVII, ya ha sido demolido casi totalmente sin que el Consistorio lo conociera. Urbanismo, en principio, justificó la actuación de los responsables de los trabajos en que la casa estaba en ruina y, además, en que la Comisión de Patrimonio había autorizado la 'sustitución' de las 'estructuras necesarias'.

Técnicos del departamento de Disciplina Urbanística visitaron el pasado lunes los restos de la casa de Iván de Vargas, en la calle del Doctor Letamendi. Como resultado de esa inspección, la Policía Municipal entregó ayer en esa misma dirección un decreto del gerente de Urbanismo, Luis Armada Martínez-Campos, en el que ordena a la Fundación Madrid Nuevo Siglo, auspiciada por el Ayuntamiento y presidida por el ex alcalde José Luis Álvarez, la 'suspensión inmediata de las obras que se realizan sin licencia municipal o sin ajustarse a la licencia concedida'.

Ese decreto marca un cambio radical en la actitud del Ayuntamiento con relación a lo sucedido en la casa del acaudalado Iván de Vargas. Hace apenas una semana, el pasado 31 de julio, Inés Sabanés, portavoz del IU en la Corporación, denunció la demolición del edificio tras observar cómo los obreros de la Constructora San José arrojaban a tres contenedores cascotes mezclados con las rejas de los balcones. Tanto IU como el PSOE y el Colegio de Arquitectos calificaron de 'atropello' lo sucedido y pidieron responsabilidades.

Pero Mercedes de la Merced, alcaldesa en funciones, y el gerente de Urbanismo, respaldaron la actuación de la Fundación Madrid Nuevo Siglo. Alberto Ruiz-Gallardón, presidente del Gobierno regional y candidato del PP al Ayuntamiento en la cita electoral de mayo de 2003, tampoco puso en tela de juicio -'no tengo ninguna duda de que el Ayuntamiento ha hecho lo que tenía que hacer', dijo- la demolición de un edificio tan ligado a Madrid. La casa de Iván de Vargas fue construida sobre otra anterior que habitó san Isidro, patrón de la capital, en el siglo XII.

Armada argumentó entonces, tras la denuncia de IU, que la Fundación Madrid Nuevo Siglo tenía una licencia de obras de consolidación del inmueble y que, al tiempo, el arquitecto Ramón Andrada González-Parrado, autor del proyecto para la sede de la fundación, había consultado con la Comisión Mixta de Patrimonio sobre su estado. En esa consulta, el arquitecto aportó a la comisión dos informes (uno de la propia Gerencia de Urbanismo y otro de la empresa Intemac). Los técnicos del departamento de Control de la Edificación consideraban que en la casa de Iván de Vargas, declarada en ruina cuando la adquirió el Ayuntamiento en mayo de 1999, se ha 'sobrepasado ampliamente el deber de conservación'.

Para evitar su derrumbe, Urbanismo apeó el inmueble y realizó actuaciones por valor de un millón de euros. Intemac, por su parte, planteaba abiertamente la demolición. Basándose en esos informes, la Comisión de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Las Artes, autorizó a Andrada a sustituir las 'estructuras y elementos que considerase necesario'.

El arquitecto Andrada aseguró la semana pasada que la demolición fue hecha con 'celeridad por el peligro que representaba un posible derrumbe de las fachadas para los trabajadores de la obra y los peatones'. El gerente de Urbanismo, Luis Armada, defendió el pasado día 1 la actuación de Andrada diciendo: 'No es que sea una actuación correcta; es una actuación impecable, porque si no, podía haber ocurrido cualquier desgracia'.

Hoy sólo quedan del viejo caserón los dos magnolios que había en uno de los patios de la casa, un pozo y parte de la fachada de la calle del Doctor Letamendi. Pero los inspectores que visitaron la obra el pasado lunes señalan en su informe que se ha procedido a la 'demolición de la edificación sin estar autorizada por la licencia de obras de consolidación de fachadas'.

La orden de paralización de obras firmada por Armada advierte a la fundación de que si no la acata, 'se procederá a la retirada de los materiales y de la maquinaria afectos a la obra y al precintado de ésta'. A la vez, requiere a la fundación para que en plazo de dos meses 'proceda a solicitar la licencia que ampare las obras o ajuste éstas al contenido de la [licencia] otorgada'. Ramón Andrada pidió el 25 de junio la licencia para la reestructuración y 'sustitución' del inmueble, 'pero ésta se encuentra aún en trámite', concluye Armada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de agosto de 2002