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Vigo inaugura el Museo del Mar de Galicia, proyectado por Rossi y Portela

Una exposición de 300 piezas recrea sin mitos la batalla naval de Rande en 1702

El Museo del Mar de Galicia fue inaugurado ayer por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, con la exposición Rande 1702: arde o mar, una exhaustiva y vistosa recreación de la histórica batalla naval, para la que se han reunido casi 300 piezas cedidas por museos y coleccionistas particulares de Europa y América. La exposición también acaba con un mito: el de los tesoros que se habrían hundido con la flota española y que motivaron decenas de operaciones de rescate en los tres últimos siglos. El edificio fue proyectado por el italiano Aldo Rossi y rematado por César Portela.

No hay tesoros en la ría de Vigo, pero sí, desde ayer, un Museo del Mar, única obra en España del arquitecto Aldo Rossi, que César Portela remató con singular acierto. La exposición permanecerá abierta hasta el 8 de noviembre y se estima que el museo pueda estar en pleno rendimiento a finales del próximo año.

'Una obra potente, austera, sin gestos gratuitos, depurada, escueta y ligera de equipaje'. Así define el arquitecto César Portela, citando a Antonio Machado, el complejo museístico inaugurado ayer. El proyecto fue encargado por la Xunta de Galicia en 1992. Diversas circunstancias, incluida la muerte de Aldo Rossi (1997), fueron retrasando su ejecución, hasta que en 1999 la asume el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, que encarga su conclusión a César Portela. 'Hemos incorporado algunas variaciones, pero en coherencia con la idea original de Rossi', señala el arquitecto gallego, quien colaboró con Rossi desde el primer momento.

El museo es el resultado de la rehabilitación de cinco naves de un viejo matadero, combinadas con otros edificios de nueva planta, jardines, plaza y un muelle, en un lugar paradigmático del borde litoral vigués, en la Punta do Muiño, de la parroquia de Alcabre. Está concebido como una pieza urbanística que marca la transición entre la tierra y el mar y, en total, aporta unos 8.500 metros cuadrados de superficie útil. En su construcción se han invertido 11 millones de euros.

El conjunto, con la cantería de granito omnipresente, logra un continuo armónico, 'donde el tiempo y el espacio se ponen al servicio de la cultura y de la naturaleza'. Es, sobre todo, un observatorio desde el que contemplar y disfrutar el mar mientras se recorren sus espacios interiores (que incluyen los vestigios de un castro prerromano). El paisaje se acerca o se aleja gracias a los huecos practicados en los muros para enmarcar visiones insólitas y variadas. 'Estas visiones son, sin duda, el más real y el más rico material museístico del museo', afirma Portela, que define sus ventanas 'como ojos dotados de geometría aristada que captan escenas marinas allí donde se hallan, las enmarcan y se apropian de ellas, las acercan y se las ofrecen a los visitantes como si de una colección de cuadros se tratara'.

El museo es 'un motivo de orgullo para todos los gallegos y de disfrute para todos los que aman el mar, su hábitat y su riqueza de recursos naturales', dijo el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en el acto inaugural de ayer. Pablo Egerique, delegado del Estado en la Zona Franca, no dudó al asegurar que 'será un referente en la arquitectura mundial'. Al acto asistió el alcalde de Vigo, Lois Pérez Castrillo; varios consejeros de la Xunta, y numerosas autoridades y representaciones de las instituciones gallegas.

La exposición incluye, con ambición integral, los aspectos históricos, sociológicos, militares, artísticos y económicos que contextualizan la batalla de Rande. Su contenido básico posterior, bajo la dirección del biólogo marino Pablo Carrera López, se centrará en la pesca y el mar como fuente de recursos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de julio de 2002