Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chaves pide a Bruselas que se prohíba el tabaco con amoniaco y otros aditivos

Phillip Morris es la única compañía que parece dispuesta a negociar tras la demanda

El presidente de la Junta, Manuel Chaves, llegó ayer a Bruselas con una iniciativa singular: pedir a la Unión Europea que prohíba la fabricación, importación y venta del tabaco que contenga amoniaco o cualquier otro ingrediente que actúe como incrementador del PH del humo de los cigarrillos y que homologue los sistemas de detección de los ingredientes del tabaco.

El comisario de Sanidad y Consumo, el irlandés David Byrne, le explicó que tal prohibición es totalmente viable debido al proceso abierto ya tras la aprobación de una directiva que limita los contenidos de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono.

Chaves no podía haber encontrado un mejor interlocutor. Byrne, abogado de formación, es un decidido paladín de la lucha antitabaco en Europa. Felicitó al presidente andaluz por las iniciativas emprendidas y también tomó nota de una propuesta que no ve con malos ojos. La directiva sobre los componentes del tabaco ya adoptada por la UE prevé, precisamente, que la Comisión Europea elabore una lista de componentes y aditivos que deberían estar indicados en el futuro en las cajetillas de tabaco y que, incluso, podrían prohibirse.

Respecto a la propuesta de homologar los sistemas de detección de nicotina y alquitrán, también Byrne se mostró receptivo y afirmó que Bruselas ya está analizando la forma de mejorarlo y homologarlo. 'Los sistemas que se utilizan en la UE no sirven', dijo ayer el consejero de Salud, Francisco Vallejo. 'Nosotros hemos tenido que ir hasta Canadá para poder demostrar que hay aditivos que la industria no menciona y que funcionan como potenciadores de la nicotina y, por tanto, del efecto adictivo'.

Los análisis de la Junta vienen a demostrar que los cigarrillos contienen una alta dosis de amoniaco, fundamentalmente en los que se publicitan como light (lo que también ha prohibido la misma directiva mencionada anteriormente). Ese amoniaco eleva el PH del humo del tabaco, aumentando en el mismo la cantidad de nicotina libre en forma volátil no detectada por lo métodos estándar de análisis. 'Habitualmente', dijo Chaves, 'los que dicen ser bajos en nicotina son cigarrillos que llevan una serie de agujeros de ventilación que en realidad no sirven para reducir ese nivel en el consumidor'.

Chaves aprovechó su entrevista con Byrne para informarle de la demanda de Andalucía contra seis compañías tabaqueras por el coste económico que generan al sistema sanitario público las enfermedades relacionadas con el consumo del tabaco, estimado en 300 millones de euros anuales. Fue por esta iniciativa por la que Byrne aplaudió a Chaves.

Vallejo aseguró que la industria está dilatando un proceso que comenzó en febrero y cuyo primer éxito consistió en la admisión a trámite de la demanda. Desde entonces, sólo una de las empresas denunciadas, Philip Morris, se ha mostrado algo receptiva a la negociación, según Vallejo, que destacó, sin embargo, la negativa rotunda de Altadis (en la que está la antigua Tabacalera Española) a negociar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de julio de 2002