Viladecans crea una mesa cívica sobre inmigración

El Ayuntamiento de Viladecans (Baix Llobregat) ha aprobado por decreto la constitución de una mesa cívica bajo el nombre de Convivencia y Ciudadanía, cuyo objetivo será el debate sobre problemas derivados de la convivencia con la comunidad islámica, entre ellas la apertura de una mezquita en el barrio de Sales, un proyecto que originó cierta crispación entre el vecindario y manifestaciones ciudadanas el pasado mes de marzo.

En esta mesa, de carácter no vinculante y abierta a cualquier entidad o asociación que lo desee, estarán representados la comunidad islámica; la Asociación de Vecinos del barrio de Sales, donde se concentra la mayor parte de la población inmigrante del municipio, mayoritariamente de origen marroquí; comerciantes de la zona; representantes municipales y la comunidad de vecinos del edificio de la carretera del Prat, 44, inmueble cuyos bajos fueron adquiridos por una asociación cultural islámica para trasladar allí la mezquita del barrio, que lleva abierta en este municipio hace más de 15 años y a 30 metros del nuevo inmueble.

La posibilidad de abrir un centro cultural con oratorio se ha convertido en un elemento de discordia, unido a las protestas contra la venta de droga en el barrio, que los vecinos achacan a algunos inmigrantes.

Luis Miguel Narbona, asesor de la alcaldía en asuntos de ciudadanía y convivencia, opina que 'si se reúnen las condiciones legales es lógico que el centro cultural se abra', pero asegura que en la mesa 'se podrán negociar medidas para evitar las molestias que este equipamiento pueda ocasionar en el vecindario, y la comunidad islámica ha mostrado su conformidad para entrar en esta negociación'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de julio de 2002.