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REPORTAJE

El patrón que mide el fútbol

Brasil ha juntado excelentes selecciones, pero ninguna ha podido superar al formidable equipo que ganó en México 1970

1 - MÉXICO 1970. Campeón del mundo. Lleva el manto sagrado del fútbol. Es el que define la excelencia, el estilo del país, la suma perfecta de grandes jugadores, el mejor equipo de todos los tiempos. Todos sus integrantes estaban en la cima de sus carreras, aunque Pelé (29 años) llegó a ser cuestionado en la fase previa. Una herejía como otra cualquiera. Excelente defensa, con Carlos Alberto a la derecha, autor del inolvidable cuarto gol que comenzó con Tostao, situado por detrás de la defensa. Esa jugada pasó por todo el equipo y la terminó Carlos Alberto a lo grande. Brito y Piazza eran dos centrales de primer nivel, extremadamente sólidos. Clodoaldo (21 años) oficiaba de medio centro. Y de qué manera. Dinámico, inteligente, equilibrado, sabía poner en marcha la máquina de Jairzinho, Gerson, Tostao, Pelé y Rivelino. Lo que hicieron fue clínicamente perfecto, un monumento a la belleza del fútbol.

Félix; Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo; Gerson, Clodoaldo, Rivelino; Jairzinho, Pelé y Tostao.

2 - ESPAÑA 1982. Cuartos de final. El mejor equipo que jamás ganó nada. Su recuerdo es imborrable. En algunos aspectos puede compararse favorablemente al Brasil de 1970, pero tenía un agujero en el centro de la delantera. Junto a futbolistas maravillosos como Leandro, Junior, Sócrates, Falcao, Zico y Toninho Cerezo, jugaba un tal Serginho, cuyo nombre evoca la catástrofe ante Italia en Sarriá. Todavía hoy no se entiende por qué Careca no tuvo la oportunidad de añadirse a esa galería de estrellas. Para aquellos que consideran intrascendente cualquier cosa excepto la victoria, el equipo de 1982 es la prueba de la selectiva memoria del fútbol. Ningún buen aficionado puede olvidar su clase, su elegante vocación de ataque, los innumerables recursos que desplegaban. Perdieron, ¿y qué?

Valdir Peres; Leandro, Óscar, Luizinho, Junior; Sócrates, Toninho Cerezo, Zico, Falcao; Eder y Serginho.

3 - EE UU 1994. Campeón. Algunas perversiones estaban ahí, especialmente la instalación de dos pivotes defensivos que quitaban cualquier fantasía al juego. Pero uno de ellos era Mauro Silva, un genio del quite. El otro, Dunga, un jugador bastante sobrevalorado. El problema es que los mauros y dungas crearon la escuela de los sampaios y dorivas. Aunque lastrado por el sistema, el equipo tenía grandes jugadores. Jorginho era extraordinario como lateral derecho. Cafú, nada menos, hacía de suplente. En la izquierda, Branco tenía un martillo en la zurda. Aldair sustituyó al lesionado Rocha, y eso que ganó Brasil. Zinho era un buen diez. Y quedaban Bebeto y Romario. El primero era muy bueno. El segundo, el mejor.

Tafarel; Jorginho, Aldair, Marcio Santos, Branco; Mazinho, Dunga, Mauro Silva, Zinho; Bebeto y Romario.

4 - MÉXICO 1986. Cuartos de final. El partido Brasil-Francia del Mundial de México 86 es un monumento del fútbol. Lo perdió Brasil en la tanda de penaltis. Aquel equipo estaba por debajo de su predecesor en el 82, pero no era cualquier cosa. La defensa era completamente nueva. Josimar llegó de improviso, se hizo con el puesto de lateral derecho y marcó un gol antológico. Después del Mundial no volvió a hacer nada interesante. Branco, en la izquierda. El gran Julio César en el centro de la defensa. En el medio campo, Sócrates dio señales de decadencia. Zico, también. Alemao entró como medio centro. Y Junior, lateral izquierdo en 1982, actuó como centrocampista. Y de los buenos, lo que habla del potencial del equipo en 1982. En la delantera, el joven Muller tenía velocidad y desborde. Y Careca era el delantero centro que le había faltado a Brasil cuatro años antes.

Carlos; Josimar, Julio César, Edinho, Branco; Elzo (Zico), Alemao, Sócrates, Junior; Muller y Careca.

5 - COREA Y JAPÓN 2002. Finalista. Es cierto que varios de los jugadores actuales disputaron el Mundial de Francia. Seguramente Cafú, Roberto Carlos y Rivaldo estaban en su mejor edad, pero el equipo de este Mundial da más sensación de poderío. Quizá porque las expectativas, con ser enormes, son inferiores a las de hace cuatro años. Es una selección que permite ver detalles en todas sus líneas: Cafú está vigente, lo mismo que Roberto Carlos en el otro lado de la defensa; Gilberto Silva interfiere menos que Dunga; Rivaldo ha marcado cinco goles. Jugó especialmente bien frente a Turquía y se quitó el cliché de jugador que no está a la altura de las circunstancias en los Mundiales. Ronaldinho hizo dos cosas estupendas frente a Inglaterra y Ronaldo es la historia agradable del torneo. No es el Brasil del 70, ni el del 82, pero en el páramo actual no tiene competencia.

Marcos; Lucio, Edmilson, Roque Junior; Cafú, Kleberson, Gilberto Silva, Roberto Carlos; Ronaldinho, Rivaldo y Ronaldo.

6 - ITALIA 1990. Octavos de final. Lazaroni fue una especie de anticristo. Se le ocurrió jugar con un libre en la defensa y aquello provocó un debate interminable. Era una selección que parecía sentirse culpable de todo el ruido que se producía a su alrededor. Sin embargo, ofreció un partido inolvidable frente a Argentina. Lo perdió en la única jugada de ataque de los argentinos. Así son las cosas en el fútbol. Brasil le dio con todo a su rival: remates al palo, incesantes llegadas al área, Careca desatado. No hubo manera. Brasil se fue a casa y el mundo se olvidó de un equipo que mereció mucho más. Como le ha ocurrido a Argentina en este Mundial.

Tafarel; Jorginho, Rocha, Galvao, Ricardo, Branco; Alemao, Dunga, Valdo; Muller y Careca.

7 - FRANCIA 1998. Finalista. A Bebeto le pilló el Mundial un poco mayor. Dunga no podía moverse y además controlaba con puño de hierro el equipo y el juego. Y como compañero tenía a César Sampaio, jugador de tercera fila, lo mismo que Junior Baiano, un central con un físico sensacional y ningún sentido del ridículo. Mandó a la grada todos los pelotazos que pudo. Ronaldo sí era un purasangre, con el problema de la presión mediática y publicitaria que se cernió sobre él y, por extensión, sobre el resto de los jugadores. Terminaron pagándolo.

Tafarel; Cafú, Aldair, Junior Baiano, Roberto Carlos; Dunga, César Sampaio, Rivaldo, Leonardo; Bebeto y Ronaldo.

8 - ALEMANIA 1974. Semifinal. Un gravísimo problema: no era posible jugar en el equipo que sucedió al campeón de 1970. No había manera de evitar las comparaciones y de perder en ellas. Hasta los supervivientes de México pagaron el precio. Rivelino y Jairzinho pasaron desapercibidos en un Mundial protagonizado por Holanda. En las semifinales, el duelo entre ambas selecciones dejó bien claro que Brasil no estaba para proezas, aunque reunió a algunos espléndidos jugadores, Luiz Pereira a la cabeza de todos ellos. La ausencia de un buen delantero centro también contribuyó a la decepción.

Leao; Zé María, Marinho, Luiz Pereira, Francisco Marinho; Jairzinho, Carpegiani, Dirceu, Rivelino; Leivinha y Valdomiro.

9 - INGLATERRA 1966. Primera fase. Todo funcionó mal en Inglaterra 66. Los brasileños fueron eliminados en la primera ronda, pésima noticia para un equipo que había ganado las dos ediciones anteriores. Sobre el papel, parecía una selección de garantías. Nombres como Djalma Santos, Garrincha y Bellini apabullaban. Pero ya estaban en un declive pronunciado. Gerson no tuvo el protagonismo que alcanzaría cuatro años después. Lo mismo ocurrió con Jairzinho y Tostao. Y Pelé se encontró con el permisivo clima de los años sesenta, donde se toleraba la ley de la selva. Todo valía. Le pegaron de lo lindo y ningún árbitro le defendió.

Gilmar; Djalma Santos, Brito, Orlando, Denilson; Garrincha (Jairzinho) Rildo, Gerson, Paulo César Lima; Pelé y Tostao.

10 - ARGENTINA 1978. Semifinalista. A casi todas las selecciones de Brasil se las recuerda por sus victorias. A algunas, como la de 1982, por sus derrotas. El Brasil de 1978 es una nebulosa, una vaga presencia en la memoria. No tuvo personalidad para dejar huella en Argentina. Todo lo más, el ingreso de Zico y Toninho Cerezo, prólogo de lo que sería el equipazo posterior. De ese Mundial apenas queda el golazo del lateral derecho Nelinho frente a Italia.

Leao; Nelinho, Amaral, Óscar, Edinho; Gil, Toninho Cerezo, Batista, Dirceu; Zico y Reinaldo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de junio de 2002