Reportaje:
Salud para las más pobres
Una guía para cooperantes explica cómo ayudar a las mujeres sin que los hombres se opongan
Sin embargo, la salud reproductiva suele entenderse cómo reparto de condones o labor de planificación familiar. Pero abarca mucho más: la maternidad sin riesgo, la prevención de la violencia sexual y tratamiento de sus víctimas, y las enfermedades de transmisión sexual, especialmente el sida. "Puede afirmarse que gran parte de los fracasos en cooperación se deben a no incluir la salud reproductiva y la perspectiva de las diferencias en la vida de hombres y mujeres", dice Irene López, una de las coordinadoras de la guía. En ella se ha incorporado la visión de los hombres, porque se considera que sin ellos no habrá cambio.


























































