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ANDALUCÍA

Los encerrados en Sevilla presionan con 48 horas de huelga de hambre

El ayuno de los inmigrantes coincide con la cumbre de la UE

Los encerrados en la universidad sevillana, a pesar de los reiterados mensajes negativos lanzados desde el Gobierno y la Junta de Andalucía hacia sus reivindicaciones, insistieron ayer en reclamar una regularización para todos ellos como única vía para finalizar su protesta.

En este sentido, uno de los portavoces de los encerrados, Dichou Rabah, criticó que desde el Gobierno se les conmine a que depongan su actitud y a que regresen a sus países alegando que no hay trabajo suficiente. 'El Gobierno dice que no hay trabajo, pero en Huelva había 6.000 trabajadores inmigrantes sin trabajo y en vez de regularizar su situación lo que hizo fue traerse a 7.500 trabajadores del este de Europa', indicó.

'Estamos sufriendo mucho. Sufrimos lo mismo que en Huelva, que vivíamos sin trabajo, sin comida, en chabolas y en la calle. Era una vida terrible. Por eso estamos aquí, para pedir la regularización', añadió Said, otro de los portavoces de los encerrados.

'Queremos negociar con el Gobierno en cualquier momento. Si quieren, hoy mismo', explicaba Dichou Rabah que, no obstante, puso una serie de condiciones a esa hipotética negociación. 'Para salir del encierro necesitamos que se nos den garantías y esto no es otra cosa que se nos den papeles', afirmó.

Los inmigrantes se ratificaron en su decisión de mantener el encierro como vía para conseguir su objetivo, medida que hasta el propio Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, considera poco efectiva. Chamizo precisamente fue ratificado ayer como mediador después de que su labor hubiera sido puesta en entredicho por algunos de los encerrados y de los integrantes de los grupos de apoyo. Ayer por la tarde, Chamizo calificó de contraproducente que los inmigrantes realicen una huelga de hambre ya que, en su opinión, las elevadas temperaturas que se dan estos días podrían provocar problemas de salud. El defensor les advirtió también del riesgo que correrían si tuviesen que abandonar el encierro para ser atendidos en un centro sanitario.

Los inmigrantes se mostraron bastante contrariados por las declaraciones realizadas por el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, que solicitó al Gobierno que aplicase la Ley de Extranjería. 'Si [el presidente de la Junta] tiene una propuesta mejor que hacernos que nos lo diga. Esperamos su respuesta', dijo escueto Rabah. Sobre esta petición de Chaves se pronunció ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado.

'Es una opinión propia de un responsable político que reconoce que se trata de una situación que no conduce a nada, que no se debe permitir', dijo Torres Hurtado, quien reafirmó su decisión de no intervenir para desalojar a los encerrados hasta que 'nos lo pida la rectora'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de junio de 2002