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LA HUELGA GENERAL DEL 20-J

Los sindicatos nacionalistas se desmarcan y realizan hoy su jornada de paro en Euskadi

Los empresarios lamentan que el País Vasco afronte dos protestas sucesivas

Euskadi comienza una doble jornada de huelga general. Los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, que suman el 55% de la representación laboral, han adelantado a hoy la jornada de paro y ese cambio de fecha lo justifican básicamente en la reivindicación del 'marco vasco de relaciones laborales'. De nuevo en el País Vasco, lo sindical y lo político van de la mano cuando se trata de marcar la diferencia y de reivindicar un nuevo orden jurídico. Frente a los nacionalistas, los sindicatos UGT y CC OO, con el 35% de la representación sindical vasca, acusan a estos de 'reventadores' de huelgas.

La doble jornada de paro en el País Vasco y Navarra se entiende solamente ligada a la trayectoria política de los sindicatos nacionalistas. ELA, la central mayoritaria, ha jugado un papel clave en los últimos años. Por un lado, declaró la muerte del Estatuto de Gernika en octubre de 1997, y por otra propició el acuerdo de Lizarra en septiembre de 1998. Junto a ELA se encuentra LAB, el sindicato del entorno de Batasuna, con el que hasta hace dos años mantenían una unidad de acción. A los dos sindicatos les separa actualmente la condena del terrorismo de ETA y la estrategia en la negociación colectiva. Pero la falta de unidad de acción no impide que los dos se den la mano cuando hay que reivindicar un marco vasco propio de relaciones laborales en momentos puntuales.

ELA busca llevar su hegemonía sindical hasta las últimas consecuencias. Así, su secretario general, José Elorrieta, ha señalado en los últimos días que la huelga tiene tres motivos: el decretazo, el marco vasco de relaciones laborales y el sindicalismo español excluyente. Según ese líder sindical, se trata de un punto de no retorno y de no sometimiento a los intereses de UGT y CC OO que han llevado adelante un política de 'concertación con el Gobierno presidido por José María Aznar'.

Así, Euskadi vivirá dos días de huelga general. Aunque la previsión es que ninguno de los dos bloques logre un paro pleno, la guerra sindical se ha convertido en una batalla por saber quién logrará más apoyos. En pura teoría las centrales nacionalistas, especialmente en Guipúzcoa y en zonas de Vizcaya, tendrán un mayor seguimiento. Sin embargo, UGT y CC OO descartan esta tesis. Durante los últimos días ha habido una especie de guerra de comités de empresa. Mientras ELA y LAB señalaban contar con el apoyo de más de 700 empresas, los sindicatos no nacionalistas expresaban que la gran mayoría de las grandes empresas, las que cuentan con más de 100 trabajadores, secundaba la convocatoria del 20.

Hacer de 'palanca'

La gran contradicción de la jornada de hoy es que tanto ELA como LAB han exigido a las dos centrales sindicales que respeten la mayoría sindical vasca y se sumen a la jornada de hoy como 'palanca' para la de mañana. Sin embargo, en Navarra, pese a que los porcentajes de representatividad se dan la vuelta en favor de UGT y CC OO, se mantiene la doble jornada de paro.

Los días previos a la huelga han sido los de los reproches entre sindicatos. La vieja fractura entre nacionalistas y no nacionalistas se ha acrecentado. Así, desde CC OO y UGT se ha acusado a ELA y LAB de ir a reventar la convocatoria de huelga, provocando una reacción radical de los nacionalistas. Para Elorrieta se trata de un punto sin retorno, porque la construcción nacional está por encima de los problemas sindicales. Recientemente en una entrevista en este diario, Rafael Díez Usabiaga, secretario general de LAB, señalaba: 'Hay elementos de convergencia con ELA para sacudir la coyuntura política y social'. El objetivo de superar el actual marco político está por encima de las discrepancias y los conflictos sindicales.

En esta coyuntura ni los partidos políticos ni el Gobierno vasco se han mantenido al margen. Un consejero, Javier Madrazo, de IU, saldrá a la huelga el día 20. Sin embargo, los otros dos socios del tripartito de Vitoria, PNV y EA, se han decantado por la huelga de la 'mayoría', la de los sindicatos nacionalistas vascos. Al PNV en teoría no le gusta ninguna, pero se quedan con la de los 'sindicatos de aquí'. Por otro lado, los populares se oponen y los socialistas dan su apoyo no expreso a la huelga del día 20.

En este panorama de división, los empresarios se muestran especialmente preocupados. Creen que la huelga va a llevar al paro a una buena parte de la industria los dos días. También los comerciantes han mostrado su deseo de que se les permita decir si quieren o no trabajar, y que no se les obligue a cerrar sus tiendas. Existe también el temor sindical a que se produzca un conflicto de piquetes durante las dos jornadas. Hay sectores claves, como el transporte, donde se han decretado servicios mínimos del 20%, que están controlados esencialmente por los sindicatos no nacionalistas. En cualquier caso, todas las centrales han anunciado que no garantizan su cumplimiento.

Ayer, el consejero de Trabajo, Joseba Azkarraga , señaló que el Ejecutivo vasco 'hará esfuerzos' para que los servicios mínimos decretados se respeten y cumplan, informa Isabel C. Martínez. El portavoz del Gobierno autónomo, Josu Jon Imaz, auguró que Aznar intentará avivar su enfrentamiento con los nacionalistas para tapar la huelga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de junio de 2002