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Reportaje:

Cambiar de médico doce años después

Sanidad promete que en 2003 se podrá elegir facultativo y centro de primaria, un derecho ya reconocido en una ley de 1990

Que las leyes suelen ir por detrás de los avances sociales es algo que todo el mundo admite con resignación. Pero que una vez aprobada una ley ésta tarde 12 años en aplicarse plenamente no es muy frecuente. Y menos aún si ésta reconoce a los ciudadanos algo tan fundamental como el derecho a cambiar de médico si el que les fue asignado no les satisface.

El Departamento de Sanidad de la Generalitat parece ahora dispuesto a aplicar plenamente la Ley de Ordenación Sanitaria, aprobada en 1990, que permite a los usuarios de la sanidad pública elegir otro médico diferente al que se les asigna por su lugar de residencia. El consejero Eduard Rius anunció ayer que en 2003 este derecho será reconocido finalmente a todo el mundo y que o se podrá elegir sólo entre los médicos del ambulatorio asignado, sino elegir también el centro de asistencia primaria. A pesar del retraso, Rius afirma: 'Ya estábamos cumpliendo con la ley'. Se refería a que ahora los ciudadanos pueden cambiar de médico de cabecera, pero sólo dentro del mismo ambulatorio y no en todos los casos eso es posible.

Después de haber anunciado la implantación de este derecho en más de una y en más de dos ocasiones, el Departamento de Sanidad ha iniciado un programa piloto para experimentar cómo hacer compatibles los cambios sin que ello desmorone la estructura de los ambulatorios. Desde la semana pasada la experiencia se aplica en Cornellà de Llobregat, Esplugues, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern, Santa Coloma de Gramenet, Tortosa y Reus, y afecta a unas 400.000 personas.

Pero seguirá habiendo limitaciones. La libre elección se restringirá al médico de primaria o pediatra y éste no realizará visitas a domicilio si éste se encuentra fuera del área básica de salud en la que pertenece el usuario.

El cambio de médico por parte del usuario deberá ser por un periodo mínimo de seis meses y podrá realizarse siempre y cuando el facultativo escogido tenga un número de usuarios asignados que no supere el límite por encima del cual se considera que ya no se garantiza una asistencia sanitaria de calidad.

Sin embargo, ni Rius ni la directora del Instituto Catalán de la Salud (ICS), Alicia Granados, supieron definir cuál será exactamente este límite. 'Habrá varios criterios en función de la edad de los pacientes y de otras variables', se limitaron a responder.

Ello preocupa a los médicos de primaria, que desde hace años reclaman poder dedicar al menos 10 minutos a cada paciente; ahora no le dedican más de 5. Por ello, tanto el PSC como la Sociedad Catalana de Medicina Familiar calificaron ayer de 'propagandística' la nueva medida, ya que en su opinión el auténtico problema es la 'masificación' que sufre la asistencia primaria.

La diputada Carme Figueras (PSC) recordó que, según datos del propio Gobierno, el 13% de los médicos de primaria tienen adscritos más de 2.000 pacientes, cuando las sociedades de medicina recomiendan no sobrepasar nunca la cifra de 1.600. 'Y esta cifra se refiere sólo a los ambulatorios donde ya se ha aplicado la reforma de la asistencia primaria, en el resto las cosas están mucho peor', afirmó Figueras.

El presidente de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar, Ramon Morera, defendió ayer que los ciudadanos puedan cambiar de médico cuando lo deseen, pero teme que esto acabe 'castigando' a los mejores médicos, que podrían quedar bloqueados.

Morera recordó ayer que en Cataluña todavía hay médicos de primaria que tienen adscritos más de 3.000 pacientes, lo cual les dificulta mucho mantener una atención de calidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de junio de 2002