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Crecen las dudas sobre la deuda de General Electric

Los ingentes esfuerzos de General Electric para reestructurar su deuda, que alcanza los 241.000 millones de dólares, están provocando inquietud entre los acreedores. Inversores y bancos pagan en la actualidad un 44% más que hace cuatro meses por asegurar sus créditos a la compañía y crece la necesidad de asegurar una mayor protección de los acreedores en el caso de que el gigante estadounidense no pudiera hacer frente al pago de esa deuda.

El incremento de la prima por cobertura coincide con la venta por parte de General Electric de más de 44.000 millones de dólares en bonos y pagarés. 'Existe un nerviosismo y una vigilancia sobre los créditos de la compañía que no existía antes, y esto se está viendo reflejado' en el precio de los seguros, indicó Eric Rasmussen, intermediario de Victory Capital Management. General Electric se encuentra sumida en lo que algunos consideran la mayor reestructuración de la deuda de una compañía, vendiendo bonos que vencen en 30 años para hacer frente a otros títulos por 94.000 millones de dólares que vencen en pocos días o semanas y también para afrontar las operaciones cotidianas de la empresa.

En ese proceso, General Electric ya ha devuelto más de 23.000 millones de dólares en deuda a corto plazo este año. Y espera reducir su dependencia en este tipo de bonos entre un 25% y un 35% del total del peso de su deuda de aquí a finales de año. GE Capital, división financiera de la compañía, prevé desprenderse de 3.800 millones de dólares en títulos de deuda a cinco año durante los próximos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 2002