Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN DEL LECTOR

De obispos

Los obispos vascos vacían las iglesias. Quedaban pocos practicantes, pero están decididos a terminar con todos. Los pocos feligreses que asistían atraídos por la doctrina social de la Iglesia y el 'bienaventurados los pobres porque de ellos es el Reino de los Cielos' han debido de quedarse de una pieza ante el bochornoso espectáculo de 'coge el dinero e invierte en paraísos fiscales' con que les ha obsequiado el Obispado de Bilbao, después de lo que había llovido con Gescartera. ¿Es que la Iglesia debe tener dinero para invertir?, se preguntarán ingenuamente... y no sabrán qué contestar.

Por si el asunto monetario fuera poco, los obispos vascos irrumpen cual tornado en el panorama político con su última pastoral. En ella queda bastante claro que los cristianos no nacionalistas poco o nada deben esperar de sus pastores. Así que ya saben todas las ovejas que no pertenezcan o simpaticen con el PNV a qué atenerse.

Cuando el discurso de una institución coincide de forma tan absoluta con el de un partido político quiere decir, cuando menos, que esa institución ha dejado de ser para todos.

Ahora que, pensándolo bien, ¿no podría haber relación entre ambas situaciones? ¿No será que para desviar la atención sobre el escándalo financiero han optado por desencadenar un escándalo social aún mayor? Me temo que esta vez se les ha ido la mano. Pero seguro que soy una malpensada y a los obispos vascos sólo les mueve el amor y la preocupación por sus ovejas. ¿De todas ellas por igual?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 2002