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El banco afirma que nunca tuvo los contratos de los fondos de pensiones

En la respuesta al requerimiento del juez Baltasar Garzón, el BBVA dice que 'no ha tenido en su poder los contratos suscritos con Alico por los beneficiarios de los fondos' (de pensiones).

El juez pidió información sobre los 22 fondos de pensiones que se constituyeron para otros tantos consejeros del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) por un importe total de 21 millones de euros (3.500 millones de pesetas). Estos fondos se crearon a propuesta de Emilio Ybarra en 2000 para compensar las menores retribuciones que recibian los vocales del BBV tras la fusión con Argentaria, según declaraciones de consejeros.

La entidad también explica al juez que 'recientemente se han recibido cartas de algunos de los beneficiarios acompañando copia de los contratos suscritos por ellos con Alico, y, otros, manifestando que no tienen en su poder dichos contratos'.

Garzón pide información sobre las actividades de las filiales en Puerto Rico, Gran Cayman y otras paraísos fiscales. El BBVA advierte al magistrado que 'las mismas están sujetas a las legislaciones locales correspondientes. En cualquier caso, si se cursaran las oportunas Comisiones Rogatorias, nuestra mandante hará todo lo que le resulte posible para su más pronto cumplimiento'.

El BBVA niega al juzgado buena parte de lo que éste le solicita. El juez pregunta al banco por las acciones propias que controlaron sus sociedades de Jersey y la entidad responde 'es habitual entre los accionistas extranjeros no figuren como tal en el registro de acciones' y que 'BBVA desconoce si este fue el caso de las cuatro sociedades de Jersey'.

El juzgado investiga la autocartera que tuvo el Banco de Vizcaya, que según el Banco de España alcanzó el 8%. En su respuesta, el BBVA dice que no ha podido obtener el registro de grandes accionistas 'lo que puede ser considerado normal teniendo en cuenta que han pasado 14 años' desde la fusión del Vizcaya y el Bilbao. Tampoco se aportan las declaraciones de autocartera del Vizcaya.

La identificación individual de todas las operaciones de compra y venta de acciones es otro de los requirimientos que no se entregan por 'el volumen de trabajo extraordinario (en esfuerzo humano y coste económico)', dice la entidad. Lo mismo sucede con el aval prestado por el Vizcaya en Londres como garantía de los préstamos que se pidieron a UBS y Swiss Bank Corporation para comprar acciones propias. El banco tampoco tiene en su poder el original de los contratos por el que ordenó a Bankers Trust comprar hasta el 4,99% de Argentaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de mayo de 2002