El mensaje de Bush
(...) George Bush, ha elegido para hablar en el Busdestag un lenguaje cuya claridad es inusual , especialmente en lo que se refiere a valores, alianza y terrorismos. Ahora tendrá que medirse por el rasero de esas palabras, que dibujan una imagen de la política exterior estadounidense más rica en contrastes de lo que los clichés tan ampliamente difundidos en las últimas semanas querían hacernos creer. (...)
Bush ha logrado tanto efecto porque no se enredó en los detalles de las calamidades transatlánticas, sino que, con una profunda inclinación ante Europa, recordó la común herencia histórica y cultural. Eso era necesario, porque la polarización causada por el 11 de septiembre lo que había subrayado eran las diferencias entre la política estadounidense y la europea. Ese 11 de septiembre fusionó la política interior de EE UU con su política exterior, o, mejor dicho, provocó que en la conciencia de la opinión pública estadounidense y de sus líderes políticos el mundo se convirtiera en el campo de juego de la política interior. La política exterior y sus sutilezas, que hasta entonces se dejaban en gran medida en manos de especialistas, se convirtieron rápidamente en el tema principal de una nación que no está preparada para esa complejidad. (...) Lo que Bush pretendía era recordar a Alemania y Europa lo que tienen en común con EE UU y la fuerza que genera una alianza. Por tanto, será el propio George Bush el que tenga que reflexionar una y otra vez sobre ese mensaje, y, ocasionalmente, actuar de acuerdo con él.


























































