El grupo socialista europeo reivindica una UE más social para frenar a la ultraderecha

Barón critica la 'falta de interés' de Aznar en una política comunitaria de inmigración

Los parlamentarios socialistas europeos cerraron ayer sus tres jornadas de trabajo en Sevilla con un debate abierto sobre el papel de la socialdemocracia ante la globalización. Al término de la reunión, el presidente del grupo socialista en el Parlamento europeo, Enrique Barón, reivindicó la necesidad de fortalecer la apuesta de la Unión Europea por el bienestar social como la 'mejor respuesta' ante el avance de movimientos 'populistas y de extrema derecha' en algunos países europeos.

El debate sobre la globalización se centró en los efectos sociales que está teniendo un fenómeno que hasta ahora se ha analizado mayoritariamente desde una perspectiva económica. Entre los ponentes, Poul Nyrup Rasmussen, antiguo primer ministro danés y presidente del Partido Socialista Europeo, Maria Joao Rodrigues, especialista de la OIT y Jeff Faux, presidente del Instituto de Política Económica de Wa-shington, se encargaron de las ponencias.

Faux señaló que la acelerada liberalización del comercio y las finanzas que se ha producido en los últimos años ha aumentado la inseguridad, la desigualdad y la emigración irregular. El mercado global, aseguró el presidente del Instituto de Política Económica de Washington, ha fortalecido el poder de las grandes compañías frente a los trabajadores y los Estados.

Las intervenciones de los eurodiputados socialistas giraron en torno a cómo afrontar fenómenos como la inmigración o el aumento de la inseguridad, asuntos en los que han basado su crecimiento electoral partidos de ultraderecha en varios países europeos. 'Estos movimientos proponen recetas antiguas y simples para problemas complejos, recetas que llevaron en el pasado a Europa a guerras y desastres', recalcó Barón en una conferencia de prensa tras el debate.

El presidente del grupo socialista europeo rechazó las 'políticas de inmigración cero' que propugnan algunos Gobiernos conservadores y lamentó la falta de interés del Ejecutivo español, como titular de la Presidencia de la UE durante este semestre, en acelerar la tramitación de cinco directivas comunitarias sobre inmigración que regularían temas tan diversos como la creación de un cuerpo europeo de policía fronteriza o medidas para favorecer la integración de familiares de inmigrantes o la acogida de estudiantes extranjeros. 'Aznar ha dicho más Europa, pero en la práctica no quiere más Europa', recalcó el vicepresidente de los socialistas europeos, el holandés Max van der Berg.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS