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PROPIEDADES DEL ESTADO EN VENTA O EN DESUSO

San Fernando y Barbate, hipotecados por Defensa

Los ayuntamientos andaluces han encontrado en la clausura de algunas sedes de instituciones del Estado, especialmente en las destinadas a albergar acuartelamientos y cárceles, excelentes expectativas para reequilibrar las ciudades y dotarlas de nuevos equipamientos e incluso obtener ingresos económicos por convenios urbanísticos. Pero el camino no ha resultado fácil. La especulación y la pugna por la propiedad han llevado a la aparición de no pocos conflictos entre las distintas administraciones, lo que se ha traducido también en que muchos de estos suelos permanezcan aún en desuso pese a que, en buena parte de los casos, quedaron libres hace más de una década.

En Cádiz, una localidad con el término municipal agotado, las reclamaciones de terrenos han surtido efecto, aunque a cambio de un fuerte desembolso de 2,7 millones de euros. El Ayuntamiento gaditano ha recibido cuatro inmuebles: el castillo de San Sebastián, de 34.109 metros cuadrados; la Escuela de Tiro, de 18.895 metros; la Intendencia y Regimiento de Artillería, de 2.458 metros; y el Gobierno Militar, con 1.260 metros. Las principales reclamaciones del Ayuntamiento gaditano se centran ahora en el solar del antiguo chalet de San Luis, propiedad de Patrimonio del Estado; pequeñas dependencias militares, y la parcela de la antigua Radio Juventud y Demarcación de Carreteras.

Otros dos municipios, San Fernando y Barbate, reivindican históricamente recuperar terrenos militares en desuso. La primera población, con un 65 % de término municipal afectado por el Parque Natural de la Bahía de Cádiz y un 17 % por Defensa, exige al Gobierno central que libere más de millón y medio de metros cuadrados para expandir su economía. Son un millón de metros del acuartelamiento de Camposoto; otros 492.000 del Polvorín de Fadricas, y entre 35.000 y 80.000 de la Escuela de Tiro Janer. Por su parte, Barbate, con dos tercios de su término municipal afectado por el Parque Natural de la Breña y por el acuartelamiento de la Sierra del Retín, reclama también la liberación de parte de estos últimos terrenos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002