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Reportaje:

Tras las huellas del Guggenheim

Tres jóvenes de Taiwan estudian en Bilbao cómo ha afectado el museo a la ciudad y sus ciudadanos

Daphne Yihsin Chang (28 años), Wong Chi-Feng (30) y Chen Li-chuan (29), todos ellos procedentes de Taipei, capital de Taiwan, llevan desde el pasado 23 de marzo en Bilbao. Pero no son unos turistas más, aunque también sea el Museo Guggenheim el que les ha atraído. Los tres se encuentran en la capital vizcaína para hacer un estudio sobre el impacto de los museos Guggeneheim en la ciudad donde se instalan. Después de Bilbao, irán a Venecia y Berlín, donde completarán el trabajo. Observación de los efectos de la globalización y el multiculturalismo en las tendencias del arte, así se llama su estudio que está patrocinado por la Fundación Nacional para el Arte y la Cultura, de Taiwan.

La idea de este estudio surgió ante la posibilidad de que su país acogiera un nuevo Museo Guggenheim. Ellos quieren ver cómo el hecho de recibir esa insignia artística varía la forma de percibir y de vivir el arte en los lugares donde se instala, cómo afecta a los artistas y a los expertos en arte, así como al conjunto de la ciudad y sus ciudadanos.

El director del proyecto es Wong Chi-Feng, que a su vez es artista y comisario de arte en su país, donde ya ha programado 30 exposiciones. Lleva consigo algunas muestras de sus exposiciones (instalaciones,video-arte) y de las tendencias artísticas en Taiwan. Y ha realizado contactos con artistas locales quizá para algún posible intercambio futuro. También escribe en una revista de arte de Taiwan.

Chen Li-chuan es su novia, y la encargada de filmar todos sus actos diarios. Con una pequeña cámara digital y un trípode, Chen Li-chuan graba todas las conversaciones de estos tres orientales con cualquier bilbaíno, ya sea artista, galerista o simplemente viandante. Todo ese extenso material les servirá luego para presentar la memoria de su trabajo y que la Fundación que ha patrocinado su viaje reciba los réditos de su inversión.

Daphne fue la última que se unió al grupo, con el que previamente iba a viajar otra persona. Gracias a ella, el grupo puede comunicarse, pues es la única que habla otro idioma además del chino: el inglés. Hace de traductora para el director del proyecto y de presentadora para su grupo ante personas e instituciones.

Casualmente, como suceden las mejores cosas en la vida, llegaron a la galería Catálogo General, en pleno Casco Viejo de Bilbao, y han sido sus propietarios quienes les han puesto en contacto con artistas y expertos en arte.

'Cada año, se presentan en Taiwan multitud de proyectos a organizaciones e instituciones. El nuestro ha sido uno escogido este año. De 50 se han aceptado tres, así que somos afortunados', explica Daphne. 'Como el museo Guggeneheim lleva en Bilbao casi cinco años, pensamos que era un periodo óptimo para estudiar el impacto en artistas y ciudadanos', continúa.

¿Y cómo ha sido ese impacto? 'En general, que se haya instalado el Museo Guggenheim ha sido muy positivo no sólo para Bilbao sino para todo el país', contesta Wong Chi-Feng. Entre todas las personas que han entrevistado para saber cómo el museo había modificado su trabajo, los más críticos han sido los artistas. 'Ellos opinan que el dinero invertido en el Guggeneheim podría haberse empleado en abrir pequeñas galería para impulsar a los artistas vascos', comenta el dircetor del proyecto. 'Para profesores y críticos de arte, sin embargo, todo ha sido muy positivo. El Guggenheim ha hecho posible ver exposiciones internacionales sin tener que viajar a otros países. Además, ha atraído a más turistas. El Guggenheim ha proporcionado muchos beneficios. Sobre todo en haber colocado a Bilbao en el mapa del mundo'.

A la hora de valorar la instalación en Taiwan de un Guggenheim, ellos opinan que 'habría que examinar más en profundidad la parte negativa'. Sin embargo, piensan que hablando con los vascos 'es difícil' encontrar los posibles puntos negros entre las ventajas de instalar este museo de arte moderno. 'Ahora Bilbao es una ciudad que está creciendo en todas direcciones, quizá no gracias directamente al Guggenheim, pero sí es uno de los factores. Así que lo negativo no se ve, se le quita importancia', explica Daphne.

La barrera del idioma

Daphne Yihsin Chang asegura que se llevará un buen recuerdo de su estancia en Bilbao, sobre todo de la 'amabilidad de sus gentes'. Eso a pesar de que el día de la entrevista lucía un enorme flemón en su carrillo derecho. Lejos de su casa, de su familia, sin hablar una palabra de castellano y mucho menos de euskera, Daphne tuvo que acudir a un dentista por una infección dental. Aunque gracias al inglés esta sonriente taiwanesa se ha hecho entender con algunas personas, no saber castellano ha supuesto un duro inconveniente para situaciones cotidianas. A sus compañeros de viaje aún les ha resultado más complicado ya que sólo hablan su lengua natal. Conseguir los billetes de tren para desplazarse a Venecia desde Bilbao es toda una aventura, ya que es necsario hacer transbordo en Niza. Todo eso, en inglés. Quiza la barrera del idioma ha sido una de las causas por las que apenas han salido de Bilbao. Trabajo y trabajo, en eso ha consistido su mes de estancia, aunque insisten, muy grata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de abril de 2002

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